miércoles, 10 de diciembre de 2014

King George


Algo curioso sobre el tiempo:

Puede que haya gente a la que le sorprenda saber que los de la foto eran Dover en sus tiempos. De hecho, casi parecen esa gente que sabe hacer música pero parece demasiado fea como para estar en la portada del disco. Y que conste que para hacer ese juicio me estoy basando en que estos:


son Dover a día de hoy.

¿A qué viene esta historia? En plenos noventa, siendo yo un chaval, aparece un grupo español que se come el mercado haciendo un rock muy parecido al que podría venir de una escena tan específica como la de Seattle. Toques punk en las guitarras, ritmo agresivo y una voz femenina muy rasgada que combinaban como si hubiesen ido juntos de la mano toda la vida. Y lo más raro: cantaban en inglés.

De pronto, todo el mundo hablaba de Dover. Yo me iba a comer un domingo a casa de mi abuela, y mientras me daba la propina me soltaba "oye hay unos tíos que tocan de puta madre". A un amigo de la infancia le gustaban especialmente, porque Dover (como me pasó a mi ni más ni menos que con Soziedad Alkoholika a una edad bastante temprana) supuso su acercamiento a muchos otros grupos.

Hasta que llegó 2006.

Ese mismo año, de la mano de EMI, aparece Follow the city lights, y Dover hace algo más que pasar de la imagen de arriba a la de abajo. El rock alternativo con toques punk, voz rota y ritmo agresivo desaparece para dar paso a una especie de electropop con sintetizadores que no se usaban desde que Sting tenía acné y lo que algún hipster llamaría "estética retro". Mi amigo de infancia se lavó las manos y dijo que podrían meterse su disco nuevo por el culo. 

Yo no quisiera juzgarlos de un modo extramusical (y su cambio de dirección me pareció una basura), pero la imagen que dieron fue la de ser gente a la que no le importa venderse, cambiar música por estética y demostrar que la pose anterior era impostada.

Y luego resulta que el vendido es Fito.

En fin, por lo menos quedan cosas que no se pueden borrar, como este King George, primer sencillo del disco que en 2001 les debió de suponer todo un dolor de huevos/ovarios, ya que su título, I was dead for 7 weeks in the city of angels, alude tanto a problemas de grabación como a una gripe que dejó para el arrastre a Cristina Llanos (vocalista y la más cambiada de la foto).

Y con esto, buenos días.

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