martes, 29 de noviembre de 2011

"Diario de un dependiente" en "1 libro = 1 euro"




Hace unos días me enteraba de una noticia que llevaba ya tiempo esperando, y que me tiene bastante satisfecho: "Diario de un dependiente", de David Redondo Iglesias (también conocido como yo), ya es uno de los libros que cualquiera se puede descargar a cambio de un donativo a la ONG "Save the Children". Me habría gustado poder escribir esta noticia antes, pero no he podido por circunstancias personales que no vienen al caso.

Esta campaña, conocida como 1 libro = 1 euro, comenzó con el famoso escritor Juan Gómez-Jurado de una forma bastante curiosa. Con el paso de los meses, se ha hecho fuerte y ha recibido la colaboración de otros autores.

¿Quieres descargarte "Diario de un dependiente"? Pues ahora tienes una oportunidad de oro. Ayuda con un simple donativo y no solo podrás hacerte con mi novela, sino con cualquiera de las que ya hay publicadas (y las hay maravillosas, creedme).

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Problemas técnicos (otra vez)


Hace cosa de un mes, mi ordenador decidió romper nuestra relación. No me dijo por qué, ni se extendió en dramáticas despedidas. Simplemente se fue.

Día 1:

Yo me resistía a dar nuestra relación por terminada. Intentaba volver a dejar las cosas como estaban, pero no había manera. ¡Ay! Ordenadores... ni puedes vivir sin ellos, ni puedes restaurar el sistema para eliminar fallos de hardware...

Día 2:

Desesperado, tuve que conseguir ayuda profesional. Llamé al servicio técnico. Fue duro asumir que lo nuestro estaba en las últimas, pero no me quedó más remedio. El técnico me dijo que, por la descripción que le había dado de nuestra crisis, seguramente se trataba de un fallo del disco duro. En una semana, tendría que rellenar un formulario para que vinieran a recogerlo. ¡Una semana! No sabía si podría soportarlo.

Día 4:

Encontré una solución temporal. Una especie de parche que ralentizaba la pérdida de sangre de la mortal herida de nuestra relación. Y es que conseguía unos minutos de autonomía si me conectaba en modo seguro con funciones de red. Al principio parecía funcionar, pero no tardé en comprender que no era suficiente. Si quería a mi ordenador, tendría que dejarlo marchar.

Día 9:

Al fin, la dichosa petición se tramitó y un tipo de DHL vino a recoger mi ordenador. Intenté utilizarlo por última vez, pero la cosa no acabó bien. La despedida fue amarga.

Día 10:

Me pasé toda la tarde en chandal, comiendo helado de chocolate mientras escuchaba una y otra vez "Time after time" de Cyndi Lauper, alternándolo de vez en cuando con "All by my self", de Eric Carmen y "Baby I love you", de Peter Frampton. Fue una suerte conservar algunos de sus recuerdos en un CD...

Día 15:

Algo había cambiado. Al principio tuve que conformarme con pobres sustitutos, como el ordenador de la biblioteca o la tele, pero un día, harto de todo, cogí un libro que llevaba tiempo dejando "para mañana" y me lo leí del tirón. Y eso no fue todo. En pocos días, adelanté trabajos para la universidad, volví a hacer cosas que llevaba meses haciendo solo a ratos. Empezaba a disfrutar de mi tiempo a solas.

Día 20:

Me pasaba el día fuera de casa. Decidí desempolvar los guantes de boxeo, volví a escuchar mis viejos discos, hice un montón de trabajos de clase... volvía a vivir. ¿Y qué si surgían algunas complicaciones? ¿Y qué si estaba algo menos informado? ¿Y qué si no sabía cómo llenar los huecos que mi frenética actividad dejaba vacíos? Era un hombre nuevo, un hombre felíz... un hombre libre.

Día 29:

Parecía que lo había superado. Y era cierto. Me movía por la biblioteca como pez en el agua, y había decidido que, ya que escuchaba mis viejos discos, también podía escuchar mis viejas cintas. Volví a sentir esas agujetas en los costados que se notan después de una hora con unos guantes de boxeo puestos. Pero llegó un mensaje. DHL me devolvía mi ordenador, ya reparado, en dos días laborables. Lo primero que sentí fue una alegría que brotó de lo más hondo de mi estómago, pero luego me preocupé. ¿Qué haría cuando mi ordenador volviese? Me prometí a mí mismo que seguiría como hasta entonces, disfrutando de una vida equilibrada y productiva. Luego, me puse los cascos y salí a correr.

Día 30:

Mi ordenador había llegado. Estaba radiante, como si viviera una segunda edad de oro. Tuve que contenerme ante el mensajero de DHL, pero, cuando se fue, saltaron chispas. Corrí a mi habitación y volví a conectarlo donde estaba. Fue cuando el Windows 7 inició sesión cuando comprendí que la promesa del día anterior iba a ser en vano. Había recuperado mi ordenador y todo volvería a ser como antes. No obstante, una voz en mi cabeza, la voz de mi subconsciente, dijo "¿Y qué?".
Lo primero que hice fue bajarme el Loquendo y hacerle prometer a mi ordenador que jamás volveríamos a pelearnos.

Y ahora vuelvo a estar aquí... ¿se puede ser más feliz?

miércoles, 19 de octubre de 2011

Fernando Sánchez Dragó no entiende el 15-M


Debe de ser que, para él, las de 15 son maduritas.

Hecho el chiste fácil, aclararé que el "ilustre" personaje se despachó a gusto en un artículo de opinión de "El Mundo", en el que tildó a los indignados de "llorones malcriados", los comparó con los totalitarismos fascistas europeos y, de propina, dedicó unas cuantas lindezas a Stéphane Hessel (uno de los redactores de la Declaración Universal de Derechos Humanos), Eduard Punset (eminente científico-político y divulgador científico), Paulo Coelho (dramaturgo no muy apreciado por la crítica, pero ocupante de un sillón en la Academia Brasileña de las Letras) y Jorge Bucay (escritor argentino, también graduado en medicina).

No diré nada al respecto de su opinión. Sí lo haré sobre su forma de emitirla: es triste que se formen tendencias literarias en torno a personajes que lo único que hacen para merecerlo es montar un cirio de vez en cuando para atraer a una marea de, parafraseando al propio Dragó, pre fascistas (aunque incluso añadiría a fascistas y hasta a post fascistas). ¿Debería pensar en hacer yo lo mismo?

En fin, suerte con sus cifras de ventas, señor Sánchez Dragó.

domingo, 16 de octubre de 2011

Lo admito, me gusta el rock alternativo


No llevo gafas de pasta, pero me gusta el rock alternativo. Tengo cintas (¡cintas!) de Oasis, Blur y Radiohead. Creo en The Mars Volta, e incluso en My Morning Jacket. Me gustaría ir al FIB Heineken y no solo por mantener relaciones sexuales con veraneantes alcoholizadas. ¡Voy a clase con bandolera en vez de con mochila y no porque sea pijo!

Me gusta el rock alternativo, y, teniendo en cuenta la canción que he puesto arriba, tengo mis momentos ñoños de vez en cuando. Aun así, el hecho de que me gusten estas cosas no me define, pero sí que lo hace un poco más el hecho de que sea el único de mi grupo de amigos con estos gustos.

Precisamente por eso escribo esto, para solidarizarme con todos aquellos miembros de un grupo de amigos que consiguen que los demás componentes de su grupo se queden en sus casas cuando le toca a él escoger película, o al que no dejan acercarse a la música en una fiesta, al que no dejan nunca escoger bar, o incluso al que miran raro cuando se pone a hablar de ciertas aficiones.

En todos los grupos hay un "alternativo", pero a ese tio hay que quererlo, al igual que se quiere al borracho, al broncas, al monotemático o al "spice pija". Al fin y al cabo, ¿quién va a estar ahí cuando alguno de los miembros del grupo quiera criticar a alguno de los antes mencionados?

sábado, 15 de octubre de 2011

Decálogo del buen dependiente


(A modo de prólogo: estos consejos están destinados a orientar a dependientes de tiendas de productos de ocio, pero son extrapolables a la labor de cualquier dependiente... si no todos, casi todos.)

1- El orden de los productos de la tienda no tiene por qué ser lógico. Existe un millón de formas de volver loco al cliente, ya sea colocando las cosas en relación al grado de simpatía que sientas por ellas, o a lo bonito o feo que resulte su aspecto. Al hacer esto, el cliente se verá obligado a danzar por las estanterías como si hubiese desembarcado en otra dimensión, haciendo ver a la gente de fuera que la tienda tiene actividad.

2- Marcar los productos es fácil cuando se hace con pistola. Además, distraerse con ella es divertido, y puede dar la impresión de que haces algo productivo.

3- Cuando un cliente te pida algo que está en el almacén, no es necesario que se lo traigas a toda prisa. No conviene forzar la máquina y acabar sepultado por una avalancha de cajas. Los viajes al almacén son un buen pretexto para estirar las piernas y descansar.

4- El cliente siempre tiene la razón, es decir, el cliente NUNCA tiene la razón. El cliente está perdido y necesita del dependiente para que le oriente y le ayude a decidirse a comprar lo que quiere (o lo que no hay forma de conseguir que nadie se lleve).

5- Comprar muchas veces puede responder al intento de recuperar autoestima perdida, así que abre bien los ojos y que no se te escapen los depresivos.

6- Los pedidos siempre llegan tarde, demasiado tarde como para que al cliente le convenga esperar. Si algo va a tardar veinte días en llegar, lo mejor es decirle al cliente que van a tardar diez, y cuando al cabo de diez días regrese, decirle que tus distribuidores han metido la pata y que harán falta diez días más. El cliente se encabronará, pero acabará esperando. Si la espera se divide en hitos, es mucho más llevadera.

7- Aunque no lo parezca, el trabajo del dependiente es intelectual. Cada venta es una intrincada partida de ajedrez entre vendedor y cliente. ¿Qué quiero decir con esto? Que no dejes que te cohíba sentarte tranquilamente a engordar.

8- Habla por teléfono. La jornada laboral es muy larga, y los clientes no suelen ser tan maleducados como para cortar tu conversación. Una llamada a tus colegas no solo puede salirte gratis, sino que también puede significar un cómodo descanso. Si algún cliente es lo suficiente maleducado como para interrumpirte, puedes decirle que se largue. No es bueno tener un ambiente hostil en el trabajo.

9- Si estás cerrando, estás cerrando, así que no entra ni Dios. ¿Acaso en el banco te perdonan cuotas aunque pretendas pagarlas al día siguiente?

10- Por último, y quizá más importante, tus conocimientos siempre SON superiores a los del cliente. Si no fuera así, el cliente serías tú, así que no pierdas ocasión de demostrarlo. Y cuanto más humillante lo hagas, mejor.

viernes, 14 de octubre de 2011

Escribir: novelas tipo "diario"


La imagen nos muestra a Bukowski pimplando en plena retransmisión, lo cual no tiene demasiado que ver con el tema de la entrada, pero me ha gustado tanto que he decidido utilizarla. Además, ya se sabe el lema que constituye uno de los clichés más habituales de la figura del escritor (tópico precisamente nacido del también padre del realismo sucio): "in vino veritas".

Centrándonos en el tema que nos ocupa, he notado que una cantidad nada desdeñable de mis lectores está constituida por escritores de muy diversas características. Algunos, como Bartolomé Juan Guasch, incluso ya cuentan con algún trabajo en el mercado (en este caso, "El borracho inconsolable", novela que seguramente agradará a más de un seguidor del estilo narrativo antes mencionado). Otros centran su talento en blogs francamente brillantes. Debido a esto, he decidido utilizar mi experiencia mi muy breve experiencia para diseccionar una idea que alguno de ellos quizá puede estar pensando en llevar a cabo: la creación de una novela de tipo diario.

Gran cantidad de autores, como el célebre Eduardo Mendoza con "Sin noticias de Gurb", o Manel Loureiro, que trajo de la mano el reciente "boom" llamado "Apocalipsis Z", han probado con éxito este estilo. A un nivel mucho más modesto que ambos (a no ser que mientras escribo esto haya vendido un millón de ejemplares de golpe), yo mismo he probado suerte con "Diario de un dependiente". ¿Pero en qué consiste una novela de tipo diario?

Muy sencillo: se trata de un relato contado desde la única perspectiva del protagonista de la historia, que narra la historia prácticamente al mismo tiempo que va sucediendo. Estas características suelen dotar a la novela de un estilo rápido, directo y agradable para el lector. Sin embargo, también tienen varios inconvenientes, entre ellos:

1- En primer lugar, estas narraciones centran una buena parte de su peso en la acción, por lo que los escritores amigos de la literatura más descriptiva deberán andar con mil ojos para no desdeñar otros aspectos en demasía. Las mejores novelas/diario tienen en común, entre otras cosas, una trama sin fisuras.

2- El día da para lo que da, así que los capítulos deben tener un tamaño y una capacidad razonables. Al ser novelas que normalmente se leen con más rapidez, el lector necesita más tiempo para respirar en ciertos momentos.

3- El protagonista de la novela, al ser el narrador, va a ser por definición más profundo que el resto. Esto no quiere decir que el resto de personajes vayan a ser sí o sí más planos, sino que va a ser necesario esforzarse un poco más en que no lo sean, ya que estos van a ser vistos a través de los ojos del protagonista. ¡Ojo! Si los demás personajes no tienen cuerpo, al lector no le quedará más remedio que aceptar el criterio del narrador, pero si el personaje principal es demasiado perfecto, esto también sucederá. En el equilibrio está la respuesta.

4- Por último, y a mi modo de ver más importante, una novela de tipo diario acarrea un gran lastre: el destino final del narrador. Este problema es más típico de novelas con una temática que implique un peligro para el protagonista. Por ejemplo, en una novela romántica de las de chico-conoce-chica no existiría el problema de saber si el chico se queda con la chica de antemano (a no ser que el autor no haya preparado la acción demasiado bien), pero si se tratase de una trama en la que el narrador tiene que enfrentarse a unos terroristas que intentan matarlo, la altura de la novela a la que se encuentre el lector y las páginas que queden determinarán si el personaje sigue vivo o no a la hora de enfrentarse a una situación en la que peligre su vida. Si quedan páginas y solo hay un narrador, significará que este sigue vivo, al menos hasta que deje de escribir.

En conclusión, tenemos que enfrentarnos a dificultades como que la trama falle, que los capítulos se alarguen más de la cuenta o que los personajes no sean creíbles, las cuales tampoco son exclusivas de este modo de escribir; además de a la posibilidad de que la novela pierda emoción al resultar obvio el destino del protagonista hasta el final. Por supuesto, estos no son problemas sin solución. De hecho, tienen varias, y podría decirse que la forma en la que cada autor se enfrente a dichos problemas ayudará mucho a definir la historia que se está contando.

Así que, si estáis escribiendo una novela con estas características, recordad que todos los estilos poseen sus propias dificultades, así que no deis la historia por acabada mientras os falten páginas, y no dejéis de explotar vuestra creatividad en ningún momento.

Este consejo ha sido patrocinado por... es coña, pero espero que os haya servido de ayuda.

jueves, 6 de octubre de 2011

Las tres búsquedas más raras


El otro día, durante un viaje a las estadísticas del blog, eché un vistazo a las palabras clave que había introducido la gente en sus motores de búsqueda para encontrar "Diario de un dependiente". ¿El resultado? La cara de idiota que se me quedó y este ranking de las tres búsquedas más raras que hayan conducido hasta este santo lugar:

3- Culos coca cola. 
No sé qué llevó al usuario en cuestión a teclear esta combinación de palabras, pero algo me hace pensar en la famosa imagen que le aporta a "la chispa de la vida" todo su significado: ¡hágase la satisfacción al deseo de mi lector!

2- La señora más gorda del mundo bebiendo coca-cola.
El morboso artífice de esta búsqueda se va a quedar con las ganas de verla realizada, porque lo he intentado, pero solo he encontrado señoras gordas o coca colas, pero no las dos cosas juntas. No obstante, me gustaría conocerle...

1- Monos con culos rosas en zoo.
Lo más sorprendente de esta búsqueda no está en su contenido tanto como en su repetición, ya que se ha producido, con idéntico resultado (desembocar en este blog) ¡¡HASTA CINCO VECES!! ¿En qué coño estaban pensando? De todas formas, hoy me siento solidario, así que ayudaré a afinar esta búsqueda que tan obnubilados tiene a los visitantes fortuitos y diré que los "monos con culos rosas" son mandriles. Buena suerte.

No me queda mucho que decir después de haber visto esto, solo dar las gracias a Google por haberme tenido en cuenta (WTF???) y esperar a que lleguen nuevos genios.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Visión febril y acatarrada de un capítulo de Shin-Chan


LUGAR: Casa de los Nohara. Hiroshi, tras un largo día de duro trabajo, se levanta de resaca.

HIROSHI (con voz pastosa): ¿Dónde habré puesto el Ibuprofeno que llevaba en la cartera?

MISAE (entra en la habitación y, al no poder dar un portazo, pues las puertas son de papel, sube la persiana de un violento tirón): ¡Venga, que ya es de día! ¿Qué pasa, te molesta la luz? ¿Por eso viniste a las tantas, no? ¡Y borracho como una cuba! ¿En eso te gastas tu asignación? ¡Claro, como el señorito tiene su sueldo y aquí está la esclava para lo demás, pues se va de copas! ¡Y vuelve oliendo a fulana! ¡Anda, que cinco años viviendo aquí y la casa ni te sonaba, que te diste por todas partes! ¡Por todas partes te diste!

Hiroshi, tras recuperar un poco la conciencia de sí mismo y conseguir recordar cosas como "¿qué hago yo aquí y quién es esta señora que me grita?", intenta decir algo, pero antes de conseguirlo, otra presencia irrumpe en la habitación.

SHINCHAN: ¡Papá! ¿No quieres desayunar? ¡Pues te enseño tó' mi ojal!

MISAE: En media hora los del centro comercial van a tirar al contenedor de la puerta trasera todos los productos "levemente" defectuosos y tengo que ir a pegarme con las rumanas, ¿te importa quedarte con el niño?

HIROSHI: ¡Misae, es mi día libre y casi no he dormido!

SHINCHAN: ¡Papá! ¿No quieres cuidarme un ratito? ¡Pues te enseño tó' mi pito!

MISAE (Le parte la crisma al niño antes de decir... más bien gritar): ¡Si tienes el papo de salir de fiesta toda la noche con la pelandrusca de tu secretaria, tenlo también para cuidar de tu hijo!

SHINCHAN (pone voz de chica y frota la mejilla contra la de su padre): ¡No, señor Nohara! ¿Qué pensará su mujer? ¡Además, trabajamos juntos!

HIROSHI: Tranquila, Yumi, Misae no tiene por qué enterarse.

Misae suelta dos nuevos golpes, lo cual a Hiroshi no le viene nada bien para la resaca.

MISAE: Bueno, basta ya de tonterías. Quédate con Shin-Chan, que no nos quedan yogures y es lo primero que se acaba en las... rebajas.

HIROSHI: ¿Rebajas? Acabas de decir que vas a rebuscar en un cubo de basura.

MISAE: ¡Si mi marido ganase un sueldo decente y no se lo gastase en emborracharse...!

HIROSHI: Imposible, los gastos de primera necesidad no pueden suprimirse.

MISAE: ¿Emorracharse es un gasto de primera necesidad?

HIROSHI: Misae, quiero el divorcio.

SHINCHAN: ¿De mamá te separas? ¡Pues me saco todo el "cacas"!

MISAE (estupefacta): ¿El divorcio? ¿P... por qué?

HIROSHI (furioso): ¿Por qué? ¡Ya te lo he dicho! ¡Eres una maltratadora patológica! ¡Tienes un problema! Paso tan poco tiempo en casa para que no tengas ocasión de pegarme, y al niño le has arreado tanto que tiene lesiones cerebrales irreparables.

SHINCHAN: ¿Creéis que debería aprovechar para blanquearme el ano?

MISAE (entre lágrimas): ¡Pero cariño, puedo cambiar, te lo juro!

HIROSHI: Me has hecho mucho daño... y lo digo literalmente. El otro día me tiraste una silla y me hiciste un esguince de muñeca. Y la semana pasada me intentaste atropellar con el coche porque saludé a la cartera cuando nos trajo el correo.

SHINCHAN: Pero Misae conduce tan mal que se estrelló contra una farola.

HIROSHI: ¡Eso! ¡Y yo con el coche a terceros!

Dos nuevos golpes de Misae. Sin embargo, después de pegar a Shin-Chan, un sonido de cortocircuito invade la estancia, y el niño, tras soltar un humo negro por las orejas, se desploma inerme, aunque con el culo aún al aire.

HIROSHI: ¡Rápido, tenemos que ir a urgencias!

MISAE (le coge por la muñeca y susurra): Cuando lleguemos al hospital, diréis que os habéis caído por las escaleras.

HIROSHI: S... sí, cariño...

(CONTINUARÁ)

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Segundas partes nunca fueron buenas?


1- Cuando parecía que a Francis Ford Coppola no le iban a quedar más cojones que tirar cuesta abajo, ya que en 1972 había capitaneado a un reparto de súper lujo, encabezado por Marlon Brando, para conseguir tocar techo con "El Padrino", el "Papá Noel" del cine se sacó de la manga, solo dos años después, a un gigantesco Robert De Niro (en sentido metafórico, pues en realidad ni siquiera llega al metro setenta) y regaló al público "El Padrino II", una de las mejores películas jamás rodadas.

2- James Cameron, un cineasta con tendencia a los fuegos artificiales, se marcó una revisión libre del clásico western/scifi "Almas de Metal" (para que luego digan de "Cowboys & Aliens"), y, cambiando a Yul Brynner por un Chuache sin cejas, dirige "Terminator". En plenos 80's, el éxito de esta película convence a Cameron para hacer una secuela y, de paso, sacarse unos milloncejos más para un limpiaparabrisas de oro macizo. ¿Resultado? Una de las obras de culto más celebradas de la ciencia ficción, además de una de las pocas películas donde da gusto ver al ya ex gobernador de California: "Terminator 2: El juicio final".

3- Allá por los últimos coletazos de los 60's, algún cretino decidió adaptar al cine el exitoso clásico de Detective Comics, por aquel entonces a la sombra de Superman. Con Adam West encabezando el plantel, la primera adaptación de Batman puede considerarse uno de los fracasos más sonados de la historia de las adaptaciones cinematográficas del cómic. Ante semejante resultado, los proyectos de rescatar la franquicia "Batman" quedaron sepultados bajo el polvo del olvido. Tuvo que llegar 1989 para que un joven director, por aquel entonces muy del estilo de Sam Raimi (Terroríficamente muertos) o Joe Dante (Gremlins), un raro británico de nombre Tim Burton, decidiera recoger la semilla y plantar un hombre murciélago más oscuro (aunque la elección de Michael Keaton no es que fuese muy acertada), añadiendo a la mezcla al siempre interesante Jack Nicholson. El lavado de cara hizo que el nuevo Batman se convirtiese en una de las primeras obras remarcables de la filmografía de Burton.

4- Sin dejar a Batman. Después de la primera peli de Burton, vino una segunda, con la novedad de Danny DeVito como el Pinguino, que pasó con más pena que gloria. Tras este intento, Joel Schumacher recogió las riendas, cambió a Keaton por el guaperas de George Clooney, primero contra un tal Mister Frío (un olvidable Chuache) y luego contra Enigma (pobre Jim Carrey...). Tanto la segunda de Burton como las dos de Schumacher fueron rebajando la imagen del caballero negro de Gotham hasta convertirla en un chiste con capa y cinturón multi-usos (lo de Clooney sigue siendo insultante a día de hoy). Sin embargo, otro británico más joven y, al menos para mí, infinitamente más talentoso, retomó la franquicia con un reboot compuesto de, a falta de una, tres partes. El señor Christopher Nolan puso por fin a un Batman en condiciones, interpretado por el talentoso y polifacético Christian Bale, a unos personajes realistas y similares a los del cómic, y a unos villanos bien hermosos. Puede que "Batman Begins" no sea una segunda parte al uso, pero merece todo el respeto del mundo.

5- Y eso sin hablar de "El Caballero Oscuro", sin duda alguna la mejor película de Batman que se ha hecho, además de (esta sí) una segunda parte. El fallecido (demasiado joven, por desgracia) Heath Ledger se llevó de calle un Oscar al superar con creces al Joker interpretado por Jack Nicholson. Pero el mérito no es solo suyo. Todos los elementos de la película hacen que olvidar todos los fracasos anteriores sea demasiado fácil. Al igual que ver a la Roja ganando una Eurocopa y un Mundial y olvidar a los hijos de puta que caían siempre en cuartos (aunque, en algunos casos, eran los mismos).

6- Retrocediendo de nuevo en el tiempo. Un joven que podría considerarse uno de los primeros frikis de la historia decidió presentar un fantasioso guión repleto de espadas láser, naves que superan la velocidad de la luz, monstruos peludos que solo saben gruñir, señoritas con esparadrapo en los pezones y ensaimadas en el pelo... sí, hablo de George Lucas y de la tremendahipersuperespectacularinnovadorafantastica saga de "Star Wars". Si ya de por sí la primera parte supuso una espectacular innovación (me repito con los calificativos), lo de la segunda fue la leche. Lucas dejó la dirección en manos del no hace mucho fallecido Irvin Kershner, y este realizó la que para muchos (incluido yo) es la mejor película de la saga: "El Imperio Contraataca", y todo gracias a un cliffhanger/vuelta de tuerca que a todos dejó en su día con la boca abierta.

7- Situémonos en Nueva Zelanda. Otro director de la escuela de Sam Raimi recibió un encargo por el que un montón de grandes directores suspiraron durante largas décadas. Peter Jackson, con un variopinto grupo de actores a su lado, se tiró tres años rodando y montando una obscena cantidad de metraje, de la cual salió una trilogía que devolvió con creces a J.R.R: Tolkien la fama que el desgaste provocado por el paso del tiempo le había ido quitando. Llega a los cines "La Comunidad del Anillo", cinta que supuso un gran éxito tanto de taquilla como de crítica. Pero, poco después, vio la luz la segunda parte "Las Dos Torres", que dejó a la primera a la altura del betún en comparación con el resto de la saga, y todo esto para que la pieza final (una pieza de cuatro horitas de nada) llegase a la Academia y se llevase nada más y nada menos que ¡ONCE OSCARS DE ONCE NOMINACIONES!

Mañana más, pero no mejor, porque ya se sabe lo que se dice de las segundas partes... ¿no?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Asalto a la casa de Manolo Escobar


Lo de este hombre empieza a ser mala suerte. Primero, dos desalmados le roban el carro ante los ojos de todo el mundo en la película "En un lugar de la Manga", en 1970. Luego, en 2010, Victor  Valdés y otros secuaces le mantean como celebración del Mundial de Sudáfrica, causándole molestas lesiones cervicales. Y, por si esto fuera poco, durante la madrugada del pasado viernes (para colmo, "mientras dormía"), unos desalmados (no se sabe si los mismos que le robaron el carro en aquella peli u otros nuevos) entraron en su piso de Benidorm y se lo limpiaron. ¡Al final va a tener razón mi abuelo y ya no se respeta nada!

Además de los ocho mil euros que tenía guardados en la casa y sus cosas de uso más cotidiano, al pobre Manolo le robaron la medalla del Mérito al Trabajo (WTF?) y una insignia de oro y brillantes que le había concedido el F.C. Barcelona (WTF???), objetos que, aunque yo no entienda por qué posee, para él tienen un gran valor sentimental (porque lo ha dicho él, no es que yo lo conozca personalmente).

Pero, además de estas dos insignias, otros curiosos efectos personales desaparecieron de la casa (objetos que podrían hacer pensar que: A- Manolo Escobar padece un síndrome de Diógenes muy selectivo. B- Tiene cierta tendencia al hurto, acentuada por la "casualidad" de que todo lo que tiene este hombre es de oro), a saber:
- La llave de oro de la ciudad de Miami.
- Una insignia de oro de la Universidad de Almería.
- Un disco, cómo no, de oro, ganado en Polonia.

Manolo, a pesar de las pérdidas, no ha sido víctima del efecto "José Luís Moreno", ya que, mientras los ladrones se llevaban todo lo que no estaba sujeto al suelo (lo cual debe llevar su tiempo), ni él ni su familia salieron de su sueño.

De todas formas, a pesar del estrambótico suceso, y de que dudo que Manolo Escobar lea este blog, le mando un saludo y unas palabras de ánimo en estos duros momentos, ya que... "Mis cosas, me las robaaaron, anoocheee, cuando dormíaaa..."

viernes, 16 de septiembre de 2011

Cine de "paleto lento"


Hace un porrón de años, antes de el cine español fuera reconocido internacionalmente por directores como Almodóvar, Amenabar y otros muchos con apellidos repletos de similitudes semánticas, apenas había dos cineastas más que conocidos fuera de nuestras fronteras. Uno de ellos era Luis Buñuel; el otro, el protagonista de esta entrada, es Jesús Franco.

Antes de que empezase a dedicarse a expender películas como si fuesen lacasitos, Jess Franco despuntó como un cineasta talentoso que incluso llegó a trabajar codo con codo con Orson Welles, amén de uno de los pioneros en este país del cine de estilo "pulp".

Más o menos por la época en la que él empezó a caer en su "fiebre creadora", en España se puso de moda un estilo de cine denso y académico, que algún impaciente podría tildar de "aburrido" y quedarse tan ancho. Era el cine de gente como Pilar Miró (quien gozó de un reconocimiento que ha llegado hasta hoy) o José Luis Garci (director de la primera película española que ganó un Oscar).   

Por su parte, Jess Franco se formó su propia opinión al respecto de esa forma de hacer cine, y, además de señalar a Pilar Miró como máxima culpable, acuñó un curioso término, conocido como "cine de paleto lento". He aquí su definición:

Imaginaos un plano general, estático, que muestra un enorme prado. Al fondo de dicho prado se ve a un paleto, acercándose a un ritmo digno de "Carros de fuego". A medida que va pasando el tiempo, el paleto se va acercando más y más hasta que, de repente... nada. De repente nada. El paleto simplemente acaba llegando, y finaliza una secuencia que ha aportado muchísimo al desarrollo de los acontecimientos de la película (nótese el sarcasmo).

Esta dinámica de planos interminables y estáticos no es exclusiva de la polvorienta piel de toro. Directores considerados de culto, como el alemán Michael Haneke, han adaptado este estilo con mayor y menor éxito.

Me gustaría saber qué le diría Jess Franco a Michael Haneke...

jueves, 15 de septiembre de 2011

Fútbol again: ¿se merece la roja Leko por su entrada a Cristiano?


Ayer jugó el Real Madrid, por lo tanto, teniendo en cuenta el clima que rodea al equipo blanco (que ayer jugó de rojo), la polémica está servida.

Cuando se jugó la ida de la semifinal de la anterior edición de la UEFA Champions League en el Santiago Bernabeu, que enfrentó al equipo ya mencionado contra el F.C. Barcelona, se produjo una jugada similar a la que hoy nos ocupa, en la que yo me posicioné totalmente favorable a la tarjeta roja que vio Pepe (es fascinante cómo incumplo reiteradamente mis promesas de no volver a hablar del tema).

Esta vez, sin embargo, es un jugador rojo/blanco (que no rojiblanco) el que recibe la "caricia". En uno de los minutos finales del partido que ayer enfrentó al Dínamo Zagreb y al Real Madrid, Cristiano Ronaldo se acercó a por un balón al mismo tiempo que Leko, jugador del equipo local. Ambos jugadores alzaron la pierna, pero el extremo merengue llegó antes. ¿Cuál fue su premio por la anticipación? Los tacos de Leko en el tobillo.

La polémica llegó cuando el árbitro, Oddvar Moen, decidió guardarse no solo la tarjeta, sino también el silbato (nadie quiere saber dónde). Antes de lo que tardó el partido en acabarse, la prensa afín al club blanco ya había puesto sobre la mesa la comparación de esta jugada con la que protagonizaron Pepe y Dani Alves en el Bernabeu. En otras circunstancias, podría ser raro, por cosas como que el rival no era el mismo o que el árbitro también era otro... pero estamos en la era "Villarato", y, como por la tele no ponen nada interesante...

Vamos ya con la respuesta a la pregunta que abre esta actualización: ¿se merce la roja Leko por su entrada a Cristiano? Teniendo en cuenta que Leko no parece ir tan directo a por el jugador contrario como Pepe en su momento, que no desvía la pierna para intentar pillarle de lleno y que Cristiano entra de la misma forma (con una diferencia de un segundo, el resultado habría sido el mismo, pero en otro tobillo); pero sin perder tampoco de vista hechos como que la entrada de Leko ya es por sí misma juego peligroso, que ya pesaba una amarilla sobre él y que el tobillo de CR7 quedó como la cara oculta de un anuncio de compresas, probablemente podría observarse esta entrada como una acción de juego brusco grave, castigada con la roja.

En otras palabras: SÍ, MERECE ROJA.

No obstante, no puedo evitar pasar por alto todos los comentarios de aficionados madridistas que he leido durante mi recorrido por la prensa deportiva online. Uno de los argumentos que más se leen es el de "esta entrada es peor que la de Pepe, porque Cristiano sangra", lo cual es un absurdo importante, ya que el reglamento no castiga los daños causados, sino la gravedad de la entrada como tal. De esto se deduce una cosa: las dos acciones en cuestión son, a pesar de sus diferencias, bastante parecidas, por lo tanto, y remontándonos a las quejas por la roja que vio Pepe hace unos meses, ¿en qué quedamos? ¿Es una entrada de roja o no? Si, según Mou & Cía, la entrada se merece la expulsión del jugador, significará que Pepe también se la mereció en su momento, y todo lo que hemos oído desde entonces no es más que un montaje para desviar la atención de su derrota (me estoy refiriendo a los célebres y celebrados "por qués"); sin embargo, si para ellos lo de Pepe fue una invención del árbitro, significará que lo que hizo ayer Oddvar Moen está bien hecho.

En caso de que sea la primera opción ¿a qué vino tanta queja entonces? En caso de que sea la segunda, ¿a qué viene tanta queja ahora? ¿Será porque soy guapo, listo y buen escritor? Francamente, lo dudo...

martes, 13 de septiembre de 2011

¿Fiesta nacional? ¡No me seas animal!


Un año más, concluye rodeado de polémica el festejo que pone a Tordesillas con un punto rojo en el mapa de los activistas anti maltrato animal: el Toro de la Vega.

Según algunos historiadores, en 1355, Pedro I de Castilla, para celebrar el nacimiento de su hija Isabel, decidió trasladar los encierros desde su emplazamiento habitual hasta la calle. A día de hoy, muy lejos ya del medievo, los encierros se siguen celebrando. Debe ser que en Tordesillas (amén de muchos otros lugares) todavía se acuerdan del nacimiento de Isabel, aunque los toros de lo que se acuerdan más bien es de la abuela de la susodicha.

La cuestión es que, en pleno siglo XXI, todavía sigue habiendo mucha gente que considera que medirse, normalmente con una talanquera detrás y un par de copas encima, a un animal asustado, es una gran prueba de la valentía ibérica (¿emborracharse para olvidar las frustraciones y dar una paliza a la parienta se convertirá algún día en fiesta nacional?), además de un festejo entrañable y que da buena prensa al país (utilizar a los toros como elemento turístico empieza a convertirse en una estrategia comercial tan arriesgada como lo sería la de iniciar una campaña bajo el slogan "España: un caudillo en cada habitante").

Otros, por su parte, tiran hacia el socorrido recurso de "sí, el Conde Drácula es un monstruo chungo, ¿pero qué me dices del Hombre Lobo?", y aluden al hambre que se pasa en el tercer mundo, a los crímenes y a las guerras, lo cual sería como decirle a un parado "Libia en plena revolución y tú quejándote porque te han despedido".

Incluso hay unos cuantos que son más avispados y se huelen que, sin los festejos con "piñata animal inside", las fiestas de sus respectivos pueblos iban a estar tan transitadas y plagadas de beneficios económicos como un concurso de sentarse a ver crecer la hierba. Supongo que este planteamiento lo elaboran decididos a ignorar deliberadamente los titulares que recorren el resto del mundo sobre lo bestia que hay que ser para putear a un toro de esa manera. ¿Será que todo el ingenio que se ha derrochado durante años en torturar a un pobre bicho no se puede aplicar en elaborar unas fiestas sanas y atractivas para propios y extraños?

Lo triste es que estos últimos tienen una buena parte de razón al defender la tradición por la vía económica, ya que España es un país demasiado dormido como para despertarse tan de golpe, y lo máximo a lo que aspiran los detractores de estos eventos es a tirar un poco de pintura a la gente, lo cual tiene más bien tirando a poca relación con el problema que nos ocupa.

En fin, habrá que cruzar los dedos para que no se produzca ninguna bizzarra situación tipo "El planeta de los toros" y acabemos acordándonos nosotros también de la madre de Pedro I de Castilla.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Welcome home (renovarse o morir)


Tal cual da a entender el simpático y famoso gatete que todos conocemos en la foto de arriba, las vacaciones van cediendo sus últimos momentos de vida a un ya familiar síndrome post-traumático, que nos dejará a la altura de esos viejos veteranos de Vietnam que van por ahí diciendo con voz ronca y alucinada "yo he visto cosas".

Y, para amenizar mi regreso de un océano de sol, alcohol y copiosas comidas repletas de grasa (amén de para ir cogiendo ritmo de competición), voy a dedicarle esta entrada a todas esas personas que se convirtieron en pioneros en el noble arte de ser pioneros en algo, o lo que es lo mismo, esos tipos que eligieron renovarse antes que morir.

Por ejemplo, cuando el rock era un montón de "frontmen" más adiposos ya que esbeltos, los Beatles revolucionaron el concepto y se convirtieron en la estrella que guió a los Reyes Magos para que regalasen perfumes y oro a un recién nacido (yo tampoco lo entiendo). Sin embargo, antes de todo esto, una discográfica les ofreció un caramelito a cambio de que se olvidasen de un batería que no daba el pego. ¿Qué haríais vosotros? Pues a lo mejor habríais hecho lo mismo, mandar a Pete Best a tomar vientos y contratar a Ringo Starr. Lo lógico habría sido que el pobre marginado se tirase de los pelos hasta sacar materia gris del interior del cuero cabelludo (y probablemente lo hiciera), pero el bueno de Pete siguió adelante y formó su propio grupo (sin demasiada relevancia, al menos en comparación con lo que se perdió).

Quizás este no sea el mejor ejemplo de lo que quiero explicar, pero el "quinto Beatle" puede considerarse un pionero involuntario, algo así como el padre de "ir por la calle, chocarse contra una farola delante de todo el mundo, fingir que no ha pasado nada y seguir andando".

No obstante, ahí tenemos, más tarde y con mayor efectividad, a Dave Mustaine. Expulsado de Metallica justo antes de firmar un jugoso contrato discográfico. Cuando en la música estaba de moda que el componente expulsado esperase a que su ex grupo fuera famoso para sacar un disco en solitario y subirse al carro, Mustaine decidió, de inmediato, por puro rencor, montar otro grupo. Nació así Megadeth, que llegó a convertirse en un segundón comercial de la banda más grande de la historia, pero cuya habilidad musical dejaba a esta a la altura del betún. Ambos grupos (Metallica y Megadeth) salieron a escena para acabar con la moda de escribir canciones con toques "folk" que hablaban de dragones, princesas y un sinfín de rollos hippies.

Por otro lado, nunca se supo si fue Bruce Dickinson quien dejó colgados a los Iron Maiden, o si fue al revés, pero lo que sí se sabe es que fue un tremendo error. Recuperando la moda del disco en solitario, Dickinson fracasó estrepitosamente, mientras su ex banda se hacía con los servicios de Blaze. ¿Resultado? La peor etapa del grupo. A la vuelta del vocalista, todo siguió de mal en peor. Podría decirse que estos empezaron intentando renovarse, y acabaron, como debió haber hecho el del chiste, eligiendo muerte.

Pero volvamos a la realidad:

Yo, por mi parte, no sé si me considero más inclinado a renovarme o a morir, porque lo cierto es que nunca me fui del todo. Más bien se trataba de una pausa por vacaciones. Lo que sé sin asomo de duda es que la pausa se acaba, y se acerca de nuevo la hora de volver a mi rutina de pasar sentado más horas de las que el día tiene, dividiendo mi tiempo entre tomar apuntes, escribir nuevas historias y pensar nuevas formas de torturaros cada jornada. Se acabó la paz que otorga el reposo, y solo puedo deciros una cosa: QUEDAN 19 DÍAS.

viernes, 26 de agosto de 2011

¿Te gusta conducir?


Carteles motivacionales aparte, sacarse el carnet es una mierda. Una buena mierda. Se trata de aprender cosas que, pasados unos meses de torpe conducción, todo el mundo acaba olvidando.

¿Ya nadie se acuerda de parar en los semáforos en ámbar, de ceder el paso a los que van dentro de las rotondas o de detenerse ante un paso de cebra? Pues claro que no.

De todas formas, ¿no ha avanzado tanto la humanidad como para poder conseguir un medio de locomoción cuyo manejo no sea tan peligroso y complicado? ¿Algún vehículo anti canis con subwoofers? Esto es algo que ni hay ahora ni seguramente vaya a haber jamás, porque, por muy engorroso que sea sacarse el carnet, pocas cosas hay que consigan que un hombre se sienta más hombre que conducir.

jueves, 25 de agosto de 2011

Día sabático


Es curioso, pero cualquier cosa acaba cansando. Hasta no hacer nada.

"No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo."

Dicho popular. 

miércoles, 24 de agosto de 2011

Policía Nacional Española, esos santos incomprendidos




A todos los que hemos visto "En el nombre del padre" se nos ha helado la sangre cuando vimos cómo aquel policía se inclinaba sobre Daniel Day-Lewis para susurrarle "Voy a pegarle un tiro a tu padre". Y la temperatura del mencionado fluido vital disminuía un par de grados más cuando descubríamos que dicha película narraba unos acontecimientos que realmente sucedieron. Sin embargo, en momentos de cándida inocencia, nos negamos a creer que haya gente tan horrible y manipuladora, y mucho menos pululando por los cuerpos y fuerzas de seguridad de cualquier estado.

Pero, para esos momentos de ingenuidad, siempre hay un buen surtido de imágenes que sirven de dosis de realidad.

Las de arriba, concretamente, pertenecen a las tan en boca de todo el mundo JMJ (Jornadas Mundiales de la Juventud). Mientras los peregrinos (versión cristiana de los poligoneros) cantaban sus tonadas religiosas y se emborrachaban con el vino de la eucaristía, unos cuantos ciudadanos contrarios a la ostentación (y al gasto) que ha caracterizado este acto, e incluso dispuestos a recordar ese artículo de la Constitución que reconoce a  España como un estado no confesional, se manifestaban por los alrededores. Para "evitar el follón", la policía nacional se presentaba para disolver la manifestación (lo cual también es ilegal en un estado que tiene reconocido el derecho de reunión, y un sinsentido, porque nadie ha intentado echar a los de la JMJ del centro de Madrid), y ha acabado protagonizando un espectáculo más que lamentable.

En la primera imagen, un grupúsculo de hijos de la gran puta se cerraba en torno a una pareja de chicos que solo estaban sacando fotos, y, al grito de "¡A tomar por el culo!", se liaban a porrazos con ellos. Lo curioso de la escena es que la chica tenía más cojones que los policías (a poco), ya que no dudó en intentar defenderse (lo cual no consiguió). ¿Por qué estos policías, gente supuestamente con preparación psicológica para no perder la calma bajo ninguna situación, atacan a porrazos a una pareja de fotógrafos? Pues la respuesta también es una conjetura, pero está cobrando bastante fuerza: atacar a dos críos les convierte en machos alfa, y eso les pone muy cachondos. Entraron en la policía, pero no para proteger y servir a los ciudadanos, sino para sentirse como Harry "el sucio", o aquel agente apasionado por las armas en "Loca academia de policía".

La segunda imagen no necesita mucha explicación: es una carga policial. Curiosamente, cuando aparecen algunos mensajes que estos elementos dejan en sus redes sociales, descubrimos que también les proporciona gustillo dar un buen par de hostias a unos cuantos "perroflautas" (lenguaje que ellos mismos utilizan). ¿Qué haría un machote de estos si tuviese que enfrentarse en igualdad de condiciones a un tío de características físicas similares a las suyas?

La tercera imagen se da justo después de la primera. Los mismos "machos ibéricos" que se desfogan con una pareja de críos simplemente por "estar ahí", se detienen para ponerle las pilas a otro fotógrafo y, tras arrinconarle contra un cajero automático, le hacen un traje de moratones para que no pase frío con este clima tan poco típico de agosto.

Sobran las palabras, pero van a tener que encajar, porque no puedo dejar de decir que se ha visto la verdadera cara de nuestro estado de derecho, y el verdadero poder de los ciudadanos. Sin embargo, lo que más me molesta después de ver cómo los que supuestamente tienen que protegernos vulneran de forma sistemática nuestros derechos fundamentales, es que haya gente que siga defendiendo a ciegas esta institución, sin plantear ni un solo argumento al respecto. Es de suponer que ellos están dispuestos a aceptar que, el día que las porras caigan contra sus costillas, la policía estará cumpliendo con su deber.

En fin, lo dicho, me gustaría conocer a los evaluadores psicológicos que dan el visto bueno a alguien que le  dice a un detenido "voy a pegarle un tiro a tu padre".


P.D.: Como generalizar es el primer paso para equivocarse, me gustaría añadir que no creo que todos los policían sean este tipo de escoria, y, en un nuevo arranque de "cándida inocencia", confío en que, a pesar de este gran número de cerdos, haya también una buena cantidad de agentes honrados y profesionales que se dejan los huevos en hacer bien su trabajo. Esto debe ser así, al menos, por la cuenta que nos trae a todos.

lunes, 15 de agosto de 2011

Culebrones futbolísticos II: Neymar


Cuando empezaba el verano, los telediarios hablaban de él como si ya fuese jugador del Real Madrid. Para que veáis que la falta de rigor periodístico no es exclusivamente en relación al 15-M.

lunes, 8 de agosto de 2011

Hablando de deportes...


El que dijo que el deporte era sano nunca corrió una maratón. ¿No me creéis? Pues comparad el dibujo de arriba con la fotografía de abajo y juzgad vosotros mismos.


Veraneantes: disfrutad de vuestras vacaciones y no os canséis demasiado. Hasta mañana corazones.

sábado, 6 de agosto de 2011

Culebrones futbolísticos I: Cesc Fábregas


De forma periódica (aunque no he decidido la frecuencia que implica la palabra "periódica" en este caso), y de aquí a que se cierre el mercado de fichajes, repasaré los culebrones mileuristas (sin sarcasmo ni nada) del verano. Comienzo con Cesc Fábregas, el jugador que me habría pedido ser cuando jugaba al fútbol con mis compañeros en primero de primaria, de no ser porque por aquel entonces debía estar tomando su primera comunión, y a quien, en la fotografía, vemos en el cesped del Camp Nou disfrutando de su amor primaveral con Carles Puyol.

Aviso: el repaso consistirá en un escueto párrafo que recoja el espíritu de la transacción.

Culebrones futbolísticos I: Cesc Fábregas

El chaval debe sentirse muy encasillado, teniendo en cuenta que todo el mundo, desde Sandro Rosell hasta Arsène Wegner, le toma por gilipollas.

Y hasta aquí el primer resumen.

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Por qué no hay niños que de mayores quieran ser como Tony Soprano?


Ahora que gran parte de los que en su día fueron fachas de los de "y a mucha honra" ya están criando malvas, va siendo hora de destapar una verdad que tampoco es que estuviera muy bien tapada: en los años del tardofranquismo, todos los miembros de la clase dominante estaban como locos buscando alguna chaqueta nueva que ponerse.

Como le medio conté el otro día a Grincrispi, muchos de ellos se pusieron el traje, más elegante e internacional, de demócratas convencidos, y empezaron a buscar ratonera para criar a sus cachorros, los por aquel entonces futuros ocupantes de sus respectivos escaños (es decir, que los falangistas de ayer son los "de centro" de hoy).

Por aquel entonces, la orfandad dictatorial se tradujo en una especie de desvinculación política "por si las moscas". Sin embargo, después de un tiempecillo de gobierno "de centro", pero con comillas distintas a las de antes, cuando la gente vio pasar el 23-F y empezó a confiarse, acabó pasando lo más natural después de tantos años de costumbre: o estás con nosotros o contra nosotros, o eres de izquierdas o de derechas, pero dentro de lo políticamente correcto, no vayamos a liarla parda otra vez.

Han pasado ya treinta y cinco años y la doctrina de las dos Españas 2.0 ha llegado hasta nuestros días después de años de fortalecerse, siguiendo un legado que deja aquellas palabras que me dijo mi abuela cuando era niño (yo, no ella), "con esfuerzo y honradez llegarás alto en esta vida" a la altura del betún. Sin embargo, salvo unos cuantos indignados, aquí nadie escarmienta.

De ahí la pregunta con la que abro esta entrada, y he aquí la respuesta: si en España no hay nadie que de mayor quiera ser como Tony Soprano, es porque en la televisión de este país no dan más que basura. Si en Telecinco pusieran "Los Soprano" después del "Sálvame", otro gallo cantaría...

P.D.: La foto se debe a que puse en el Google "macho ibérico". Y, no se por qué, pero a mí se me da un aire más portugués, ¿estoy loco o a vosotros también os pasa?

jueves, 28 de julio de 2011

La crítica: ese gran desconocido


Cuando salió el "Led Zeppelin III", ya sabéis de qué grupo, la crítica se cebó. Se trataba de un disco con dos partes, en el que la primera estaba compuesta por temas de su estilo habitual, y la segunda por canciones más melódicas y folk, lo cual les acercaba un paso más a la frontera que les separaba del heavy metal.

Los críticos, entre ellos los de la revista "Rolling Stone", pusieron el disco a parir, criticando con saña su giro acústico, e incluso llegando a catalogarlo de "ruido sin sentido".

Cuando, con el tiempo, "Led Zeppelin III" se convirtió en uno de los discos más valorados por parte del público, la crítica fue cambiando de opinión, y las palabras "ruido sin sentido" acabaron sustituidas por "uno de sus mejores trabajos".

Es más, la propia "Rolling Stone" retiró todas las críticas negativas que se habían publicado en la revista sobre dicho álbum, y no dudaron en subirse al carro de uno de los grupos que hoy en día se consideran leyenda.

Este es solo uno de los ejemplos de una ley no escrita que se ha ido haciendo más fuerte según pasaba el tiempo: no te tomes demasiado en serio a la crítica. Si quieres ver una película, leer un libro, ir a un restaurante o escuchar un disco, no hay nada de malo en informarse, pero no dejes que las opiniones de los demás te impidan utilizar tu propio criterio. Ya sabes lo que se dice: cada persona es un mundo.

miércoles, 27 de julio de 2011

Re-construction: cuando las cosas no salen como hemos planeado



Hace tan solo unos días, estaba a punto de publicar aquí una lista (que me reservo para más adelante), pero, después de tener toda la parrafada escrita, cuando pulsé el botón de "Publicar entrada", se borró todo salvo el título.

Esta anécdota no es más que una chorrada, pero incluso a mí mismo me sorprendió la forma en la que reaccioné. Sin gastar ni un segundo en lamentarme, borré lo que quedaba la entrada anterior, escogí un nuevo título y me puse a escribir esto (que también se borró, pero tampoco me afectó demasiado).

No es un ejemplo muy complejo, ni muy importante, pero sí bastante claro: todos tendemos a pensar que una situación es un fracaso cuando no sale como habíamos esperado que saliera, y no tenemos en cuenta una regla que se da casi sin excepción: las cosas nunca salen exactamente como pensábamos.

En lugar de mantener la calma y buscar soluciones, lo más habitual es tomarse unos instantes para vomitar un poco de ira y auto compasión. Sabemos que no es lo correcto, pero nos da igual. Estamos obsesionados con el control hasta grados absurdos.

Todos tenemos que saber capear el temporal, porque eso nos hace ser más optimistas, porque no es sano que intentemos abarcar más de lo que podemos, porque es importante aprender a ser conformistas con las cosas que no podemos cambiar... aunque, ¿cuáles son las cosas que podemos cambiar y cuáles las que no?

miércoles, 20 de julio de 2011

¿Pero esta chapuza quién se la ha hecho, señora?


Esa imagen que contempláis atónitos es solo un ejemplo de la plaga más molesta que asola estos tiempos modernos. Miréis donde miréis, la chapuza, o "benitada", en honor al personaje del ya confirmado como cineasta talentoso Carlos Iglesias, está ahí.

¿Se trata de una manifestación de la clase obrera para hacer saber a los poderosos que ellos siguen siendo la base del pueblo? ¿Si lo anterior es cierto, no sería más lógico hacer esas chapuzas en la Zarzuela y no en las casas de todo hijo de vecino? ¿Es acaso una especie de seña de identidad? ¿Se reconocen unos operarios a otros por la clase de chapuza con la que se encuentran? ("¡Anda, un lavabo en el que el agua caliente sale girando el grifo del agua fría y viceversa! ¡Por aquí ha pasado la cuadrilla de Romero!") Y, lo más importante: en caso de ser cierto todo lo anterior, ¿por esos motivos tan absurdos tengo yo que estar en mi propia casa con el pijama arremangado porque el agua me llega por los tobillos?

Sí, lo habéis adivinado, estoy de obras en casa. Si sobrevivo a mañana, y si no he utilizado el ordenador para destrozar el cráneo a algún peón incompetente, os contaré el resto de la película. Mientras tanto, meditad sobre la suerte que tenéis de no estar pasando por este calvario ahora mismo... ¡Ay, la tómbola de la vida!

martes, 19 de julio de 2011

¡Zas! En toda la boca


Corrían los años cincuenta y, mientras España vivía una "pequeña" oleada de represión, los EE.UU. de la caza de brujas disfrutaban de una serie de televisión llamada "The Honeymooners", comedia en la que el popular humorista (más bien allí) Jackie Gleason interpretaba a Ralph Kramden, un obeso conductor de autobuses que constantemente trataba de hacer planes para enriquecerse con facilidad.

El gag más recurrente de esta serie consistía en la reacción del personaje de Gleason cuando sus planes colisionaban con la sensatez de Alice, su mujer (interpretada por Audrey Meadows), y el único personaje con cerebro de la ficción, y este, furioso, bramaba "uno de estos días, Alice, uno de estos días... ¡Zas! En toda la boca." o "¡Zas! Directa a la luna".

Esta pequeña muestra de entrañable sadismo misógino entretuvo a toda una generación que se crió pensando que el comunismo era una peligrosa organización terrorista, y que derribar a los negros con el poderoso chorro de una manguera acoplada a una boca de incendios era algo de lo más divertido, lo cual hace que el tipo que dijo aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor" se merezca un empalamiento en la Plaza de Colón en plan "viejos tiempos", ya que tanto le gusta ese rollo.

Bueno, que me desvío. El caso es que, hace menos de diez años, a Seth MacFarlane se le ocurrió rescatar y redefinir esta coletilla. El descojono fue general.

Apenas pasó mucho tiempo hasta que "¡Zas! En toda la boca" se convirtiese en una coletilla cuyo significado podía variar entre "¡toma golpe!" y "¡lo siento, la próxima vez te avisaré!", pasando por el ya habitual "'¡has quedado como el culo!".

Y ahora que parece que los chistes y las coletillas vuelven a estar de moda, ¿cuál será la próxima gracieta que rescatemos de la noche de los tiempos? ¿El famoso "hioputa" de Chiquito? ¿Algún chascarrillo sobre maricones y gangosos tan del gusto de Arévalo? ¿Volverá a cundir el pánico cada vez que el cuñado de turno se levante de la mesa a la hora de los postres?

Solo el tiempo lo dirá.

viernes, 15 de julio de 2011

Un meme, por lo visto...


Sacado del blog de Grincrispi:

-El último libro que he leído: Más bien releído. El impagable “El club de la lucha”, de Chuck Palahniuk.

-El libro que cambió mi forma de pensar: “1984”, de George Orwell.

-El último libro que me hizo reir: Todos, al fin y al cabo, acaban teniendo sus puntos. El último de Aznar fue todo un descojono.

-Un libro prestado que no me han devuelto: Jamás me dejaría robar un libro.

-Un libro que volvería a leer: Cualquiera, llegado el caso.

-Un libro para regalar a ciegas: No sé, depende de la ciega, y de si tiene edición en braille.

-Un libro que me sorprendió para bien: “La conjura de los necios”, de John Kennedy Toole. Me lo compré hace mucho y lo empecé a leer con entusiasmo, pero al llegar a la mitad me pareció insoportable. Pensaba que no iba de nada en concreto, así que lo dejé aparcado. Un par de años después (hace dos, casualmente) lo intenté de nuevo, y desde entonces lo tengo en un altar.

-Un libro que robé: La Constitución española de la biblioteca me venía muy bien para Derecho, así que no me lo pensé dos veces.

-Un libro que encontré perdido: No se ha dado el caso.

-El autor del que tengo más libros: Pues os va a parecer raro, pero ahora mismo no sé si tengo más de Delibes o de J. K. Rowling.

-Un libro valioso: ¿Un Quijote escrito con la sangre de Cervantes?

-Un libro que prohibiría: Prohibir ninguno, pero evitarlo a toda costa, “El manantial”, de Ayn Rand. Es tan “meinkampfiano”…

-Un libro que llevo tiempo queriendo leer: La segunda parte de “Tormenta de espadas”, pero es que no me animo.

-El próximo libro que voy a leer: Sin duda alguna, la segunda parte de “Tormenta de espadas” ;)