viernes, 6 de mayo de 2011

Cinco cosas que he aprendido esta semana


Lunes:
Por lo visto, demuestra una gran ética periodística dar una de las noticias más trascendentes de la década como si fuese un rumor de verdulería.

Martes:
La gente es muy madura, tiene los pies en la tierra y no está deseando tener algo a lo que aferrarse para no tener que aceptar ni el más mínimo contratiempo. Que un entrenador de fútbol eche la culpa a factores externos (careciendo de pruebas para sustentar sus acusaciones) para no asumir una derrota puede ser hasta comprensible, teniendo en cuenta que, según la posible magnitud de su sueldo, que piensen en él como en alguien derrotado no es muy conveniente; pero parece ser que todos los aficionados de dicho club también pueden hacer las mismas afirmaciones como si les fuera la vida en ello (y de forma mucho menos "políticamente correcta" incluso) así porque sí.

Miércoles:
Reaprendiendo lo aprendido el lunes: no solo es aceptable dar una de las noticias más trascendentes de la década como si fuese un rumor de verdulería, sino que además convertir los telediarios en programas amarillistas cargados de cebos sobre detalles inciertos y de dudosa credibilidad es algo que demuestra un rigor excelsior (o eso diría Stan Lee).

Jueves:
Física o Química no es una bazofia, sino un referente generacional de la actualidad con realistas ejemplos de sucesos habituales en un instituto, con una trama de gran profundidad y significado social, con guiones planificados al milímetro, y cuyos cámaras elaboran planos que no hacen a uno pensar si serán en realidad simios lobotomizados o si es que les obligarán a cargar con sus instrumentos de trabajo durante horas...

Viernes:
Hay noticias más importantes que otras. Por ejemplo, la beatificación del anterior Papa y la boda de los ahora duques de Cambridge pueden llegar a eclipsar, por su evidente trascendencia, asuntos como la situación de Japón (que, como dice Javier Cansado, no es que se haya solucionado, sino que los medios han decidido directamente pasar del tema... tampoco es plan de aburrir a la audiencia) o las revueltas de Oriente próximo y diversas zonas de África.

jueves, 5 de mayo de 2011

Osama bin Laden: Crónica de una muerte MUY anunciada



Y muy conveniente, cabe añadir.

Puede que si os hablo de Usāma bin Muhammad bin `Awad bin Lādin no sepáis a quien me refiero, pero si habéis andado un poco listos al ver la imagen que ilustra este artículo, os imaginaréis (y acertaréis) que se trata del auténtico nombre de Osama bin Laden, el terrorista más conocido de la historia.

Él mismo se ha reivindicado, a través de su organización, Al-Qaeda, como responsable de numerosos atentados, entre los que destaca el brutal derribo de los dos idénticos edificios del World Trade Center, el 11 de septiembre de 2001.

Estos detalles son los que todos sabemos, ¿pero qué es lo que se conoce en realidad de bin Laden? Pues la respuesta es simple: muy poco. Exactamente lo que se ha querido desvelar por parte de medios de comunicación y jefes de prensa de distintos gobiernos (destacando el de EEUU). A pesar de todo, algunos datos muy esclarecedores han logrado escapar del cerco formado por la seguridad nacional.

Y ahora diré la noticia que ya conoce todo el mundo: durante la madrugada del 2 de mayo de 2011 se llevó a cabo la Operación Gerónimo, cuyo objetivo era asesinar (no capturar con vida) a bin Laden, con resultado supuestamente satisfactorio. Al parecer, el terrorista estaba oculto en una mansión blindada en Abbottabad, Pakistán. Durante la operación, fallecieron otras cuatro personas más: tres hombres (entre ellos dos de sus hijos) y una mujer.

Al conocerse la noticia, no tardaron en surgir voces que hablaban de bulo y conspiración. Bin Laden siempre ha sido una persona tratada con gran celo por los medios, y a cuyo alrededor ha surgido una espesa rumorología relacionada con máquinas de diálisis, montañas repletas de cuevas y un montón de fechas de su supuesto fallecimiento. Ese amplio número de voces, víctimas de un forzado desconocimiento, exigían respuestas a todas las preguntas que surgían sobre un acontecimiento de tal calibre y, a la vez, de seguimiento tan vago.

¿Y cómo se han escrito estas páginas de la historia? Con un montón de borrones. Borrones como el que marca el origen de Al-Qaeda: el entrenamiento de bin Laden por parte de la CIA en los años 80, y la colaboración americana para crear y financiar grupos paramilitares que dieran un golpe de estado en Afganistán solamente porque avanzaban hacia el socialismo. Borrones como la obtención de datos sobre el paradero del terrorista: la tortura sistemática y reiterada en lugares que son verdaderos puntos negros de la opinión pública. Horrores negados a la prensa, justificados de forma bastante hipócrita como "el trabajo sucio por el bien común". Borrones como el resultado: bin Laden ha muerto, pero solo tenemos la palabra de los presentadores de informativos, porque no hay cuerpo, ni paradero conocido, ni nada a lo que poder aferrarse.

Este capítulo de lo que el gobierno estadounidense ha llamado "guerra contra el terror", una guerra contra el terror orquestada por ellos mismos, deja una estela de preguntas que probablemente nunca reciban respuesta:

¿Cuántos atentados quedan por confirmar? ¿Cuántas pruebas faltan por mostrar? ¿Por qué era tan vital ganar una Guerra Fría y demonizar un modelo económico y social ajeno al capitalismo, que no solo valía la pena crear otro enemigo, sino que además era un riesgo asumible entrenar a dicho enemigo y darle las armas de las que ha gozado desde entonces? ¿Por qué ahora y no en el año 2000, o en el 2004, o en el 2008, años en los que tuvieron lugar las tres últimas elecciones a la presidencia del gobierno de los EEUU? ¿Por qué no se considera terrorismo torturar para sonsacar información y llevar a cabo una operación militar con el único objetivo de matar? ¿Por qué tirar un cadáver al mar y luego ponerse a buscarlo? ¿Por qué hay que fiarse de la palabra de la prensa y el gobierno estadounidense, cuando han demostrado tantas veces que no son de fiar? ¿Por qué se ha estado utilizando una amenaza para la vida de miles de personas como herramienta política durante toda una década? ¿Por qué antes era tan conveniente el terror y ahora no lo es? ¿Por qué se desvela que hay pruebas gráficas de lo ocurrido, pero se nos niega su visión? Lo malo es que todas esas preguntas tienen respuesta.

Una noticia muy conveniente, esta crónica de una muerte muy anunciada.

martes, 3 de mayo de 2011

Efectivamente, no tengo palabra...


Recuerdo que, cuando era pequeño, los clásicos eran todo un acontecimiento. Dos rivales históricos (a veces más por causas políticas que por rivalidad deportiva en sí misma) se veían las caras y, a pesar de la tensión, procuraban ofrecer un espectáculo digno.

Este no es el Madrid del que mi padre (así como muchos otros aficionados merengues) se enamoró. Éste no es el Madrid del señorío, de la excelencia deportiva, de la dignidad.

Y no sé ya si la dureza de unos ha provocado la exageración de otros o no, ni si sigue habiendo intención de polemizar aún más la situación, de intentar empañar una victoria y dejar de lado el fútbol; pero lo que sí sé es que hoy, a las ocho y media, aficionados al fútbol de todas partes del mundo exigimos, de una vez, el partido que nos merecemos.

Y, pase lo que pase, yo no vuelvo a hablar de fútbol... o sí.

lunes, 2 de mayo de 2011

¿Para cuando un premio a la estupidez?


(foto extraída de... ¿sabéis que os digo? Con hacer click sobre ella iréis a parar a su lugar de origen.)

Lo digo en serio: un premio con su entrega, con su bonificación en metálico (poca, que bastantes imbéciles mantienen ya nuestras carteras... ahora que lo pienso, a lo mejor sería más acertada una penalización en metálico) y su repercusión en los medios. Porque lo merecen. Porque lo buscan. ¡Y qué coño! Porque lo disfrutan.

¿Se os ocurre alguien a quien quisierais nominar a un premio así? ¡Pues no dudéis en dejar un comentario en esta entrada indicando vuestro candidato!

¡Amigo, ama a tu tonto... digo... a tu prójimo!

domingo, 1 de mayo de 2011