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domingo, 19 de julio de 2015

Un pastel llamado Van Morrison


Entre otros acontecimientos, acaba de celebrarse el Resurrection Fest 2015, con Black Label Society, In Flames, Children of Bodom, Behemoth, Toundra y muchos más, pero con Motörhead como plato fuerte.

Y por algún motivo, esto me ha llevado a escoger para hoy un tema de Van Morrison, no para contrarrestar, sino porque he hilado conceptos no sé muy bien cómo. Si es algo subconsciente, supongo que Van Morrison debe ser un tipo de gustos caros, porque por lo que me cuentan del festival de Viveiro...

El caso es que actualizo en plan veraniego;  justo antes de empezar a planificar mis variadas, escasas, rápidas y baratas vacaciones; un tema tan pasteloso como es Brown Eyed Girl, pijada que creo recordar utilizaron unos avispados publicistas para promocionar Port Aventura, el parque Warner o algo así.

Cómo molaría estar en un sitio de esos ahora mismo...

Pero la vida no es un chicle. No se puede moldear, inflar o plegar por simple voluntad; así que no estoy (por supuesto que no) en Port Aventura ni en el parque Warner, sino en mi casa, a la espera de ir a un sitio distinto en el que yo mismo genere mis propias atracciones... para atraerme a mí, y supongo que poder contároslo la semana que viene. ¿Tontería? Puede.

No más que empezar con el resu y acabar con Van Morrison.

¡Felices vacaciones!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Welcome home (renovarse o morir)


Tal cual da a entender el simpático y famoso gatete que todos conocemos en la foto de arriba, las vacaciones van cediendo sus últimos momentos de vida a un ya familiar síndrome post-traumático, que nos dejará a la altura de esos viejos veteranos de Vietnam que van por ahí diciendo con voz ronca y alucinada "yo he visto cosas".

Y, para amenizar mi regreso de un océano de sol, alcohol y copiosas comidas repletas de grasa (amén de para ir cogiendo ritmo de competición), voy a dedicarle esta entrada a todas esas personas que se convirtieron en pioneros en el noble arte de ser pioneros en algo, o lo que es lo mismo, esos tipos que eligieron renovarse antes que morir.

Por ejemplo, cuando el rock era un montón de "frontmen" más adiposos ya que esbeltos, los Beatles revolucionaron el concepto y se convirtieron en la estrella que guió a los Reyes Magos para que regalasen perfumes y oro a un recién nacido (yo tampoco lo entiendo). Sin embargo, antes de todo esto, una discográfica les ofreció un caramelito a cambio de que se olvidasen de un batería que no daba el pego. ¿Qué haríais vosotros? Pues a lo mejor habríais hecho lo mismo, mandar a Pete Best a tomar vientos y contratar a Ringo Starr. Lo lógico habría sido que el pobre marginado se tirase de los pelos hasta sacar materia gris del interior del cuero cabelludo (y probablemente lo hiciera), pero el bueno de Pete siguió adelante y formó su propio grupo (sin demasiada relevancia, al menos en comparación con lo que se perdió).

Quizás este no sea el mejor ejemplo de lo que quiero explicar, pero el "quinto Beatle" puede considerarse un pionero involuntario, algo así como el padre de "ir por la calle, chocarse contra una farola delante de todo el mundo, fingir que no ha pasado nada y seguir andando".

No obstante, ahí tenemos, más tarde y con mayor efectividad, a Dave Mustaine. Expulsado de Metallica justo antes de firmar un jugoso contrato discográfico. Cuando en la música estaba de moda que el componente expulsado esperase a que su ex grupo fuera famoso para sacar un disco en solitario y subirse al carro, Mustaine decidió, de inmediato, por puro rencor, montar otro grupo. Nació así Megadeth, que llegó a convertirse en un segundón comercial de la banda más grande de la historia, pero cuya habilidad musical dejaba a esta a la altura del betún. Ambos grupos (Metallica y Megadeth) salieron a escena para acabar con la moda de escribir canciones con toques "folk" que hablaban de dragones, princesas y un sinfín de rollos hippies.

Por otro lado, nunca se supo si fue Bruce Dickinson quien dejó colgados a los Iron Maiden, o si fue al revés, pero lo que sí se sabe es que fue un tremendo error. Recuperando la moda del disco en solitario, Dickinson fracasó estrepitosamente, mientras su ex banda se hacía con los servicios de Blaze. ¿Resultado? La peor etapa del grupo. A la vuelta del vocalista, todo siguió de mal en peor. Podría decirse que estos empezaron intentando renovarse, y acabaron, como debió haber hecho el del chiste, eligiendo muerte.

Pero volvamos a la realidad:

Yo, por mi parte, no sé si me considero más inclinado a renovarme o a morir, porque lo cierto es que nunca me fui del todo. Más bien se trataba de una pausa por vacaciones. Lo que sé sin asomo de duda es que la pausa se acaba, y se acerca de nuevo la hora de volver a mi rutina de pasar sentado más horas de las que el día tiene, dividiendo mi tiempo entre tomar apuntes, escribir nuevas historias y pensar nuevas formas de torturaros cada jornada. Se acabó la paz que otorga el reposo, y solo puedo deciros una cosa: QUEDAN 19 DÍAS.

jueves, 25 de agosto de 2011

Día sabático


Es curioso, pero cualquier cosa acaba cansando. Hasta no hacer nada.

"No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo."

Dicho popular. 

miércoles, 13 de julio de 2011

I'm back, bitches!


¡Al fin soy libre! Ahora que he terminado con todas mis tareas pendientes tengo todo el verano libre, y, por supuesto, tengo una lista de tareas pendientes para esta época tan maravillosa (solo si estás en una playa paradisiaca). Eso sí, son el tipo de cosas de las que nadie se acuerda hasta que llega el último día y acaba tocando hacerlo todo deprisa y corriendo. "Ir a una playa nudista, hacer senderismo, ir a un festival de música..."

Viendo la lista de "pendientes", lo más probable es que acabe dando paseos en pelotas por el FIB Heineken; pero de momento no me preocupa, el sol brilla en el horizonte (metafóricamente hablando. En realidad está el cielo lleno de nubes).

¿Y vosotros? ¿Qué planes tenéis para el verano?

lunes, 16 de mayo de 2011

Technical difficulties



Hace un par de días (creo que ya son cuatro, pero no vamos a pegarnos por un quitame allá esas cuarenta y ocho horas), me ví obligado, al igual que muchos otros compañeros bloggeros, a tomarme unas vacaciones forzosas.

Junto con esta incapacidad para acceder a mi blog, vino la desaparición de todo el contenido posterior al once de mayo. Entre dicho contenido se encontraba mi entrada del terremoto de Lorca (ya repuesta) y varios comentarios (esos están, por lo visto, perdidos para siempre, por lo que aprovecho para comunicárselo a sus autores y añadir que no es que los haya borrado porque me caigan mal).

Ese mismo día, Google pidió disculpas por las dificultades técnicas y aseguró que pronto todo volvería a la normalidad. Como podéis ver, así ha sido... más o menos.

Y, ya que os cuento todo esto, aprovecho para pedir yo también disculpas por mi ausencia, y añado que si hay un día que no actualice, es que algo ha pasado (pero recordad no llamar a la policía a no ser que pase un día sin twittear nada).

Un saludo.

jueves, 28 de abril de 2011

Retazos de una concienzuda preparación vacacional


Una idea seis meses antes. Un montón de cábalas. Pasar del tema. Retomarlo a última hora. Llegar el último día y no tener ni tiendas de campaña. Querer llevar provisiones y acabar llevando una lata de atún. No mirar el tiempo y que caiga una granizada. Empezar a ahorrar la semana antes. No tener en cuenta cuando empiezan las vacaciones. Querer tener los billetes de tren preparados y acabar yendo a la estación el último día para saber si por lo menos hay tren. Romperse una pierna la noche anterior con todo ya preparado. Quedarse dormido y perder el tren. Ir en avión y que haya huelga de controladores aéreos. Ser atracado nada más llegar. Una tensión constante entre todos los compañeros de viaje. Perderse haciendo turismo. Pagar cinco euros por un café con leche.

La experiencia siempre ha demostrado que jamás suceden bien las cosas cuando dependen de muchos."

Nicolás Maquiavelo.

viernes, 15 de abril de 2011

Escritores noveles, dejad de preocuparos: ha llegado Literatura Nova


Antes de ayer, en Twitter, me encontré con un mensaje que hablaba de una web llamada Literatura Nova (haciendo clíck sobre la foto podréis acceder al enlace), y, como aficionado a la literatura que soy, no pude evitar curiosear.

Se trata de una web planteada como una especie de red social de escritores, en la que los usuarios pueden agregar amigos, enviarse mensajes privados y editar detalles de perfil; pero, en lugar de lo habitual en una red social, lo que se sube son escritos. De forma gratuíta (como todas las redes sociales), un autor (da igual su experiencia, su fama o su prensa) puede subir en PDF desde relatos hasta artículos de opinión, pasando por ensayos, textos periodísticos  e incluso novelas enteras.

Además, para los que tengan Twitter, Facebook y demás, los propios administradores de la página anuncian la publicación de los relatos, evitando que éstos pasen desapercibidos.

Como ventaja adicional, no pasa uno cinco minutos allí sin econtrarse con escritores realmente interesantes.

Ni que decir tiene que esta web me enamoró por completo. Hice mi cuenta de inmediato y empecé a subir material.


Ahora, en otro orden de cosas, he de anunciaros algo importante: me voy de vacaciones. Aprovecho la Semana Santa para alejarme lo más posible de la propia festividad. Como no puedo llevarme el ordenador conmigo al lugar al que voy, también me tomo unas vacaciones como blogger.

Volveré el día 24, con las pilas cargadas y dispuesto a seguir como siempre (si todo va bien, incluso mejor). Sin embargo, como esta es mi última entrada hasta mi regreso, quiero daros las gracias a todos por haber ayudado a "Diario de un dependiente" a nacer y crecer como blog.

Como despedida, quiero mostraros un micro-relato que forma parte de lo que he subido a Literatura Nova (podéis buscar por allí si queréis y descargaros el PDF). Que lo disfrutéis:


TARDE DE LLUVIA

Al llegar al centro de la avenida, el joven detuvo su marcha y alzó la cabeza, dejando que su mirada trepase por las resbaladizas ventanas del rascacielos. No había duda. Era allí.
A paso lento, con la mochila aún colgando de su espalda y sin sacar las manos de los bolsillos, dejó atrás el olor a tubo de escape, la lluvia torrencial y la marea humana que se afanaba en ocupar cada centímetro cuadrado de la acera.
En cuanto franqueó las gruesas puertas de cristal, un portero trajeado le salió al paso con brusquedad, pero, tras susurrarle algo al oído, éste permitió su entrada en el edificio sin poner objeciones.
—Que pase una buena tarde —llegó a murmurar el gorila, mientras el visitante desaparecía por las escaleras.
Sabía —o intuía— qué era lo que iba a encontrar cuando entrase en el despacho, de modo que ni se molestó en llamar. Simplemente deslizó su mano hacia el picaporte y abrió la puerta con suma delicadeza.
Premio.
Un hombre de mediana edad, con los pantalones y la ropa interior por los tobillos, penetraba sobre la mesa a su joven secretaria con tanta vehemencia como le permitía su enorme barriga de ricachón.
Los dos amantes aún no se habían percatado de su presencia, así que, con una sonrisa tatuada en el rostro, terminó de entrar y cerró de un portazo. En cuanto lo hizo, éstos interrumpieron su “trabajo” y se giraron hacia él.
La muchacha soltó un apurado gritito, mientras que el grasiento rostro del hombre se puso lívido.
—Hijo… yo… —acertó a balbucear éste tras unos segundos, pero no tardó en volver a enmudecer.
—No te preocupes —respondió el joven visitante, mientras se quitaba la mochila—. Yo también he venido para jugar.
El último sonido que salió del despacho fue el “click” de la cerradura.