sábado, 28 de febrero de 2015

Step Down


Hace cosa de un año, iba en el coche de un amigo que venía escuchando a Non Servium. Le llamaremos Mc Hammer por aquello de proteger la intimidad y tal.

El caso es que en principio no es alguien muy puesto en el tema musical. No suele salirse mucho de sus gustos. Sin embargo, empezó a escuchar Non Servium cuando todavía se movían en el terreno del street punk (que tampoco me va mucho, la verdad), y aguantó cuando empezaron a sacar una vena más cercana al hardcore. Así que ese día, en el coche, se me encendió la bombilla y le dije "ya puestos a escuchar esto, podrías animarte con el hardcore". Concluí que le iba a grabar un CD con varios grupos.

Se lo dí hace un par de meses.

Y aunque la larga odisea para grabar un simple recopilatorio también daría lo suyo para una entrada, no van por ahí los tiros. Hoy me he acordado de los grupos que le grabé, y entre ellos había unos que no me gustaron una mierda, los State Murders, que hacían un hardcore de rollo neoyorkino (más potente y agresivo), y que solo los metí porque había que poner algo. El caso es que ahora se me ocurre que en vez de eso podía haberle metido a los Sick of it all, que son auténtico hardcore de Nueva York, con más solera y bastante mejores.

En fin, de los errores se aprende.

Hoy termino con un tema de 1994, de Scratch the Surface, álbum con el que despegó su popularidad, y por el que recibieron algunas acusaciones de "venderse" para salir por un sello importante. Ya se sabe cómo son estas cosas...

Bueno, que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo me limito a poner Step Down, destacando la importancia del vocalista y un videoclip bastante entretenido de ver.

Besis.

P.D.: Ahora sí que sí, para la próxima, por qué todo el mundo odia a Peter Frampton.

jueves, 26 de febrero de 2015

Kase.O Parte 2: Mierda


Segunda parte de esta dedicatoria a Javier Ibarra durante mi mes del rap (me dio por ahí este febrero).

Esta vez retrocedemos más allá de Vicios y virtudes, y nos trasladamos de Zaragoza a Gerona, donde en 1991 uno de los MC que comenzaron a popularizar el hip hop en España forma Geronación. Estoy hablando de Metro.

También realizando un rap de contenido político, Metro no tarda en convertirse en uno de los grandes del momento, cuando en 1999 sale a la luz En el sitio, con un tema que se convierte en un ataque directo a Kase.O, que en ese momento ya destacaba en la escena. Gran MC, mejor persona.

Y la respuesta de Ibarra es épica.

Este tipo de enfrentamientos entre MCs se llama beef, y era aún algo propio del rap estadounidense, destacando enfrentamientos como el de Tupac y The Notorious B.I.G. (curiosamente ambos fueron asesinados a tiros), de modo que (que yo sepa) estamos hablando del primer beef nacional.

Tras despacharse Metro a gusto con Kase.O, volvemos a la escena de Zaragoza, donde ese mismo año sale a la calle un single: Violadores del Verso presenta a Kase.O en: Mierda, incluyendo ese tema que da nombre al sencillo. Una base de R de Rumba que acoge durante casi diez minutos las rimas de Ibarra. El hoy considerado mejor MC nacional se dedica, con tranquilidad, a hablar de su trayectoria y la escena de Zaragoza en el momento en el que hacen el tema.

Pero más o menos tras siete minutos y medio llega su respuesta a Metro, y parece alguien totalmente distinto, aunque la base siga su ritmo habitual. Esta respuesta quedó grabada en los tímpanos de todos, no solo por ser uno de los primeros beefs de la escena, sino también por ser probablemente el más importante que se ha producido en castellano.

Aunque Metro se alejó un poco de la escena tras la respuesta recibida, actualmente parece que el tema está zanjado, ya que por una parte Kase.O le resta importancia, y por otra el gerundense reconoce a su antiguo adversario como el mejor MC del panorama español.

La única forma de hacerse a la idea, no obstante, es escuchar esto:

martes, 24 de febrero de 2015

Agotado


Has necesitado muchas cosas: madrugar más de la cuenta, vivir un día extenuante y más largo de lo necesario, desviarte para cumplir con más obligaciones añadidas, caminar hasta tu casa, dejar caer la mochila y sentarte frente al ordenador. Todo eso para llegar a una simple conclusión.

Estás agotado.

De todas las formas posibles.

Llevas así ya demasiado tiempo, sabiendo que la gasolina que regaba tus arterias estaba diluida en otra sustancia de la que no se podía sacar nada. ¿Sabes lo que pasa cuando ves un camino y el resto de fuerzas del mundo te empujan a otro? Está bastante claro.

Sin ganas de nada, miras la pantalla con ojos de besugo, cerca de una muerte cerebral por sobredosis de información que no necesitas repasar, pero es que hay tantas cosas que no necesitas...

¿Cómo dices? ¿Un antidoto? Eso está hecho. Los británicos Aswad diseñaron allá por 1982 un método infalible para desconectar tus pensamientos y mandarlo todo a la mierda. Porque Not satisfied, aunque parezca tu lema de cabecera ahora mismo, hará que te relajes lo bastante como para decidir que nada tiene ahora mismo importancia.

Y ya puedes decirle al mundo que te deje en paz un rato.

Si en realidad soy como la versión generosa de Flex: solo pienso en tu descanso, pero lo hago gratis. Incluso añado una letra más a su eslogan: Tu caLma es el lugar más importante del mundo.

De nada.

domingo, 22 de febrero de 2015

Y vuelve a ser domingo


Pero estoy lúcido.

Soy un ejemplo perfecto de disipación, dando tumbos por mi cuarto mientras me recuerdo poseído por el espíritu de Henry Chinaski, de bar en bar sin saber muy bien lo que estaba buscando.

Y todo termina siempre aquí, como si estuviese atrapado en Las ruinas circulares, estrellándome contra cada recuerdo de una semana idéntica a la anterior y cerrando un círculo vacío. La imagen de la desidia como dogma inquebrantable. Una cuestión de fe.

Patético, ¿verdad?

Seco, abandonado y apático como una obra de Lorca, me refugio en una idea: hoy es el día de hacerse preguntas. Unos pensarán en qué han hecho ayer, y otros en qué van a hacer mañana, o en cómo se lo van a montar para sacar adelante a su familia. Agradecédselo a Keynes, descojonándose en su tumba mientras personas rebuscan en los contenedores, y jóvenes se plantean huir para no morirse del asco. Agradecédselo a todos los que defienden con fanatismo una dignidad nacional impostada, mientras los huesos de nuestros muertos todavía se pudren bajo cunetas; o al que se indigna si alguien le llama facha por llevar una banderita de españa en la muñeca, pero no cuando su padre es humillado en el trabajo por cualquier mercenario explotador.

Si yo soy hijo del sistema, no pienso abrazarlo como a un padre. Me arrastro al fondo de mi cuarto y me lamo las heridas, mientras pienso en quién soy yo. Me busco, me encuentro y me digo "una semana más", y luego me acuerdo de quien habló sobre un lienzo en blanco, una pistola y la cabeza del artista entre medias.

¿Trágico? Quizas. ¿Rendido? Nunca. Solo tengo que planear mi regreso a Ítaca, paso a paso, con más ojeras pero las mismas ganas. Nadie vendrá a buscarme. No hay ovillo que señale la salida, así que insisto. Me busco, me encuentro y me digo:

"Una semana más".

sábado, 21 de febrero de 2015

Kase.O Parte 1: Trae ese ron


En estos días se me ha ocurrido hacer una especie de tríptico sobre el considerado mejor MC del panorama nacional, y hay razones bastante contundentes:

Razón 1: El rap es un género que no he explotado mucho en el blog (últimamente algo más) y quiero remediarlo.

Número B: Javier Ibarra es básico en cualquier mención al rap que se precie.

Y minipunto en plan bonus track: Es mi blog y hablo de lo que quiero.

Así que de aquí a que acabe febrero me dedicaré a seleccionar tres temas característicos en este MC de Zaragoza, como un pequeño mapa de su carrera, en la que ha expandido sus horizontes más que cualquier otro y no ha bajado ni un ápice su calidad.

Y empezamos por la canción de cabecera de todo el que empezó a escuchar rap en España y tiene más o menos mi edad. Si bien ya en 1998 está circulando una primera maqueta (ni tan corta como un sencillo ni tan larga como un álbum completo), y en años posteriores ya habían sacado disco, maxi y otra grabación con el famoso enfrentamiento con Metro (a lo mejor debería haber empezado por Mierda, pero me remito al minipunto bonus track que mencioné antes); en 2001 sale a la luz el bombazo definitivo, que pondrá a Violadores del Verso definitivamente en la cima de la escena, y se instalará en todas las bocas que disparaban misiles en forma de "tienes que escuchar esto" a cualquiera que les hiciera un poco de caso.

Vicios y virtudes.

Este segundo disco, ya con el grupo consagrado en su estilo, cuenta con una canción a tener en cuenta por varias cosas: Primero, porque con R de Rumba a los platos, Kase.O coge el micro en solitario (y la que había liado la última vez que pasó eso es digna de mención). Segundo, porque introduce una temática que no llega a explotar definitivamente hasta el éxito de Los Chikos del Maiz, pero que contó aquí con una representación más que digna, como es la política. Tercero, e insisto con esto, porque todo el que hoy en día escucha rap en España y tiene más o menos mi edad puede dar fe de que las primeras rimas que recuerda son las dos primeras de Ibarra en este tema.

Y sin más esperas, "trae esa botella, trae el ron":