viernes, 26 de agosto de 2011

¿Te gusta conducir?


Carteles motivacionales aparte, sacarse el carnet es una mierda. Una buena mierda. Se trata de aprender cosas que, pasados unos meses de torpe conducción, todo el mundo acaba olvidando.

¿Ya nadie se acuerda de parar en los semáforos en ámbar, de ceder el paso a los que van dentro de las rotondas o de detenerse ante un paso de cebra? Pues claro que no.

De todas formas, ¿no ha avanzado tanto la humanidad como para poder conseguir un medio de locomoción cuyo manejo no sea tan peligroso y complicado? ¿Algún vehículo anti canis con subwoofers? Esto es algo que ni hay ahora ni seguramente vaya a haber jamás, porque, por muy engorroso que sea sacarse el carnet, pocas cosas hay que consigan que un hombre se sienta más hombre que conducir.

jueves, 25 de agosto de 2011

Día sabático


Es curioso, pero cualquier cosa acaba cansando. Hasta no hacer nada.

"No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo."

Dicho popular. 

miércoles, 24 de agosto de 2011

Policía Nacional Española, esos santos incomprendidos




A todos los que hemos visto "En el nombre del padre" se nos ha helado la sangre cuando vimos cómo aquel policía se inclinaba sobre Daniel Day-Lewis para susurrarle "Voy a pegarle un tiro a tu padre". Y la temperatura del mencionado fluido vital disminuía un par de grados más cuando descubríamos que dicha película narraba unos acontecimientos que realmente sucedieron. Sin embargo, en momentos de cándida inocencia, nos negamos a creer que haya gente tan horrible y manipuladora, y mucho menos pululando por los cuerpos y fuerzas de seguridad de cualquier estado.

Pero, para esos momentos de ingenuidad, siempre hay un buen surtido de imágenes que sirven de dosis de realidad.

Las de arriba, concretamente, pertenecen a las tan en boca de todo el mundo JMJ (Jornadas Mundiales de la Juventud). Mientras los peregrinos (versión cristiana de los poligoneros) cantaban sus tonadas religiosas y se emborrachaban con el vino de la eucaristía, unos cuantos ciudadanos contrarios a la ostentación (y al gasto) que ha caracterizado este acto, e incluso dispuestos a recordar ese artículo de la Constitución que reconoce a  España como un estado no confesional, se manifestaban por los alrededores. Para "evitar el follón", la policía nacional se presentaba para disolver la manifestación (lo cual también es ilegal en un estado que tiene reconocido el derecho de reunión, y un sinsentido, porque nadie ha intentado echar a los de la JMJ del centro de Madrid), y ha acabado protagonizando un espectáculo más que lamentable.

En la primera imagen, un grupúsculo de hijos de la gran puta se cerraba en torno a una pareja de chicos que solo estaban sacando fotos, y, al grito de "¡A tomar por el culo!", se liaban a porrazos con ellos. Lo curioso de la escena es que la chica tenía más cojones que los policías (a poco), ya que no dudó en intentar defenderse (lo cual no consiguió). ¿Por qué estos policías, gente supuestamente con preparación psicológica para no perder la calma bajo ninguna situación, atacan a porrazos a una pareja de fotógrafos? Pues la respuesta también es una conjetura, pero está cobrando bastante fuerza: atacar a dos críos les convierte en machos alfa, y eso les pone muy cachondos. Entraron en la policía, pero no para proteger y servir a los ciudadanos, sino para sentirse como Harry "el sucio", o aquel agente apasionado por las armas en "Loca academia de policía".

La segunda imagen no necesita mucha explicación: es una carga policial. Curiosamente, cuando aparecen algunos mensajes que estos elementos dejan en sus redes sociales, descubrimos que también les proporciona gustillo dar un buen par de hostias a unos cuantos "perroflautas" (lenguaje que ellos mismos utilizan). ¿Qué haría un machote de estos si tuviese que enfrentarse en igualdad de condiciones a un tío de características físicas similares a las suyas?

La tercera imagen se da justo después de la primera. Los mismos "machos ibéricos" que se desfogan con una pareja de críos simplemente por "estar ahí", se detienen para ponerle las pilas a otro fotógrafo y, tras arrinconarle contra un cajero automático, le hacen un traje de moratones para que no pase frío con este clima tan poco típico de agosto.

Sobran las palabras, pero van a tener que encajar, porque no puedo dejar de decir que se ha visto la verdadera cara de nuestro estado de derecho, y el verdadero poder de los ciudadanos. Sin embargo, lo que más me molesta después de ver cómo los que supuestamente tienen que protegernos vulneran de forma sistemática nuestros derechos fundamentales, es que haya gente que siga defendiendo a ciegas esta institución, sin plantear ni un solo argumento al respecto. Es de suponer que ellos están dispuestos a aceptar que, el día que las porras caigan contra sus costillas, la policía estará cumpliendo con su deber.

En fin, lo dicho, me gustaría conocer a los evaluadores psicológicos que dan el visto bueno a alguien que le  dice a un detenido "voy a pegarle un tiro a tu padre".


P.D.: Como generalizar es el primer paso para equivocarse, me gustaría añadir que no creo que todos los policían sean este tipo de escoria, y, en un nuevo arranque de "cándida inocencia", confío en que, a pesar de este gran número de cerdos, haya también una buena cantidad de agentes honrados y profesionales que se dejan los huevos en hacer bien su trabajo. Esto debe ser así, al menos, por la cuenta que nos trae a todos.

lunes, 15 de agosto de 2011

Culebrones futbolísticos II: Neymar


Cuando empezaba el verano, los telediarios hablaban de él como si ya fuese jugador del Real Madrid. Para que veáis que la falta de rigor periodístico no es exclusivamente en relación al 15-M.

lunes, 8 de agosto de 2011

Hablando de deportes...


El que dijo que el deporte era sano nunca corrió una maratón. ¿No me creéis? Pues comparad el dibujo de arriba con la fotografía de abajo y juzgad vosotros mismos.


Veraneantes: disfrutad de vuestras vacaciones y no os canséis demasiado. Hasta mañana corazones.

sábado, 6 de agosto de 2011

Culebrones futbolísticos I: Cesc Fábregas


De forma periódica (aunque no he decidido la frecuencia que implica la palabra "periódica" en este caso), y de aquí a que se cierre el mercado de fichajes, repasaré los culebrones mileuristas (sin sarcasmo ni nada) del verano. Comienzo con Cesc Fábregas, el jugador que me habría pedido ser cuando jugaba al fútbol con mis compañeros en primero de primaria, de no ser porque por aquel entonces debía estar tomando su primera comunión, y a quien, en la fotografía, vemos en el cesped del Camp Nou disfrutando de su amor primaveral con Carles Puyol.

Aviso: el repaso consistirá en un escueto párrafo que recoja el espíritu de la transacción.

Culebrones futbolísticos I: Cesc Fábregas

El chaval debe sentirse muy encasillado, teniendo en cuenta que todo el mundo, desde Sandro Rosell hasta Arsène Wegner, le toma por gilipollas.

Y hasta aquí el primer resumen.

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Por qué no hay niños que de mayores quieran ser como Tony Soprano?


Ahora que gran parte de los que en su día fueron fachas de los de "y a mucha honra" ya están criando malvas, va siendo hora de destapar una verdad que tampoco es que estuviera muy bien tapada: en los años del tardofranquismo, todos los miembros de la clase dominante estaban como locos buscando alguna chaqueta nueva que ponerse.

Como le medio conté el otro día a Grincrispi, muchos de ellos se pusieron el traje, más elegante e internacional, de demócratas convencidos, y empezaron a buscar ratonera para criar a sus cachorros, los por aquel entonces futuros ocupantes de sus respectivos escaños (es decir, que los falangistas de ayer son los "de centro" de hoy).

Por aquel entonces, la orfandad dictatorial se tradujo en una especie de desvinculación política "por si las moscas". Sin embargo, después de un tiempecillo de gobierno "de centro", pero con comillas distintas a las de antes, cuando la gente vio pasar el 23-F y empezó a confiarse, acabó pasando lo más natural después de tantos años de costumbre: o estás con nosotros o contra nosotros, o eres de izquierdas o de derechas, pero dentro de lo políticamente correcto, no vayamos a liarla parda otra vez.

Han pasado ya treinta y cinco años y la doctrina de las dos Españas 2.0 ha llegado hasta nuestros días después de años de fortalecerse, siguiendo un legado que deja aquellas palabras que me dijo mi abuela cuando era niño (yo, no ella), "con esfuerzo y honradez llegarás alto en esta vida" a la altura del betún. Sin embargo, salvo unos cuantos indignados, aquí nadie escarmienta.

De ahí la pregunta con la que abro esta entrada, y he aquí la respuesta: si en España no hay nadie que de mayor quiera ser como Tony Soprano, es porque en la televisión de este país no dan más que basura. Si en Telecinco pusieran "Los Soprano" después del "Sálvame", otro gallo cantaría...

P.D.: La foto se debe a que puse en el Google "macho ibérico". Y, no se por qué, pero a mí se me da un aire más portugués, ¿estoy loco o a vosotros también os pasa?