martes, 31 de mayo de 2011

Cientos de trozos de plástico


Yo era pequeño, ya que esto creo que fue a finales de los noventa. Mi colección de cintas TDK todavía no era ni un cuarto de lo que es hoy en día, pero ya tenía cierto peso. Además, el CD todavía no había llegado a mi casa.

Una de estas cintas era "So far, so good, so... What!", del grupo de thrash metal Megadeth. Por mucho que mis madre opinara que Megadeth no era lo más indicado para un niño que acababa de hacer la comunión, y por mucho que a mi padre se le pusiera entre ceja y ceja que su hijo escuchase "El Conciertazo", yo me empeñaba en meter en el casette mi "So far, so good, so... What!" y hacer punteos con una guitarra imaginaria mientras escuchaba la versión de "Anarchy in the UK".

Pero esta situación solo duró hasta que un día mi madre se hartó, y decidió dejar de lado la mano izquierda para emplear esa técnica pedagógica tan española. Así que, hasta los cojones del thrash metal, sacó la cinta del casette y me la tiró a la cabeza. Eso sí que fue heavy...

Por suerte yo me agaché a tiempo y salvé el cráneo, pero para la cinta no hubo esperanza. Con los ojos anegados en lágrimas, contemplé cómo mi amado "So far, so good, so... What" se estrellaba contra la pared y estallaba en cientos de trozos de plástico.

A día de hoy comprendo por qué a mi madre le dio semejante arrebato (ya que me dan ganas de hacer lo mismo con la tele cada vez que veo el Sálvame puesto), pero a aquel corazón de niño no pudo dolerle más. Eso sí, el cabreo se me pasó en cuanto el "Countdown to Extinction" cayó en mis manos.

He aquí un sentido homenaje a mi cinta perdida:

domingo, 29 de mayo de 2011

Domingo, puto domingo


Un pack de doce cervezas del Mercadona por tres euros. Una final de Champions. La tarde estaba servida. Las latas se evaporaban con rapidez, cediendo a la implacable sed de quien cuanto más bebe más necesita seguir bebiendo. Un gol. Una lata. Un gol del Manchester. Una lata, pero para olvidar.

Al final me bebí las doce cervezas en unas pocas horas, ¿pero quién coño ganó el partido?

"A mí siempre me han puesto cachondo las resacas, no para besar ni chupar, sino para echar un polvo sin contemplaciones."

Charles Bukowski, Mujeres.

viernes, 27 de mayo de 2011

Con esta cara me quedé al descubrir "El mundo de roto2"



¿Quién no ha oído hablar nunca de "ForoCoches"? Es el foro más numeroso y prolífico de España (al menos que yo sepa), y es su mano (una mano metafórica) la que firma (una firma metafórica) sucesos como la clasificación de John Cobra para la gala final donde se elegiría al representante de España en el festival de Eurovisión de 2010 (huelga decir que no fue el elegido).

Sin embargo, ante tamaña magnitud (lo cual ni siquiera sé si está bien escrito) es normal perderse. Y es precisamente por esto (o no) por lo que existe "El mundo de roto2" (haced click sobre la imagen y os plantaréis allí mismo en un santiamén).

"El mundo de roto2" recoge los "highligths" de dicho foro, y lo hace con bastante acierto. En sus entradas se recogen "chops" (imágenes trucadas con Photoshop con el objetivo de "hacer de reír"), "trolleadas" (cosas hechas basicamente por joder. El objetivo es variable) y demás momentos míticos que harán partirse de risa hasta a los profanos en el tema (como un servidor).

Aunque al principio parece que vas a necesitar un diccionario para entender todo lo que allí se publica (que, de todas formas, lo hay), uno no tarda en hacerse a ello y entender, por ejemplo, que si se habla de una mujer y, acto seguido, se añade TDS_PTS, no es para hacer referencia a la afición a la alfarería de dicha mujer.

El veredicto: un blog funcional y pródigo en actualizaciones, además de una forma entretenida de pasarse las horas muertas frente al ordenador sin estar viendo porno (salvo contadas excepciones).

jueves, 26 de mayo de 2011

Lust for life


(lenguaje explícito, +18)

Una leve chispa, acompañada por el sonido del gas al escapar del mechero y mezclarse con la atmósfera, anunció la llegada de la llama. Con lentitud pero con firmeza, acercó la punta del cigarro y aspiró. Unos golpes rítmicos llegaban desde alguna parte del coche, pero había decidido ignorarlos.
—Deberías dejar esa mierda…
Tras dejar salir de su boca el humo de la primera calada, deslizó sus pupilas hacia el asiento del copiloto y analizó el rostro de ojos saltones y dientes torcidos que se encontraba a su lado.
—Cierra la puta boca, ¿quieres?
— ¡Oye! ¡Ten un poco de educación! —exclamó su acompañante, haciéndose la víctima. Sin embargo, el efecto de su protesta se perdió cuando añadió en un susurro—. Capullo de mierda…
No hacía mucho que se conocían. De hecho, aquel era el primer trabajo que hacían juntos. El jefe les había presentado esa misma mañana.
Solo llevaban media hora metidos en el coche desde entonces, pero ya estaban hartos el uno del otro.
El acompañante, de todas formas, no se daba por aludido del desprecio que mostraba el conductor. Giraba la ruleta de la radio sin detenerse en ningún canal, aunque no sabía muy bien qué era lo que estaba buscando. En el fondo, buceaba por la frecuencia modulada por el simple hecho de mantener la mente ocupada.
— ¡Me estás volviendo loco! —estalló al fin su compañero de viaje, mientras soltaba con fuerza una nueva bocanada de humo—. ¿Se puede saber qué coño buscas?
—En diez minutos empieza el debate de las primarias —contestó el copiloto al tuntún, entrecerrando sus ojos de sapo como si intentase examinar el modesto aparato con rayos X.
Una mirada socarrona precedió a la respuesta.
— ¡No me jodas! ¿Eres un votante convencido? ¿Tú? ¿Eres uno de esos jodidos obsesos de la política?
—Es un tema que nos afecta a todos.
—Ya, claro…
El conductor esbozó una sonrisa escéptica con el cigarro aún entre los labios. Parecía decidido a dar el tema por zanjado, pero su compañero de viaje no estaba tan dispuesto a tirar la toalla.
— ¿Es que lo dudas? —insistió, y, antes de que el interrogado tuviese tiempo para contestar, añadió—. Mira, cada vez que llega la campaña electoral es como si se acabase todo lo demás, ¿no? Van al primer lugar donde empiezan las votaciones y sacan a un par de paletos de mierda en un bar de carretera, un sitio de esos en los que te ponen unas tortitas rancias y un café que parece agua del retrete. —El conductor asintió en silencio y este siguió hablando—. Pero la gente en realidad no está enterada, todo es una puta cortina de humo tras otra.
Guardó silencio durante un par de segundos, con la intención de dejar que sus palabras hicieran efecto, pero el resultado no fue el esperado.
—Tío, vas a tener que explicarte un poco mejor.
—Está bien. Este año, por ejemplo, empieza la crisis de los huevos, y todos los telediarios se tiran a la yugular de los republicanos, cuando el problema no tiene nada que ver con ellos. Por así decirlo, es como buscar un chivo de esos…
— ¿Un chivo expiatorio? —murmuró el conductor, sin ocultar una sonrisa burlona, pero el copiloto no prestó atención a su mueca y continuó.
— ¡Exacto, joder! ¡Solo quieren una excusa para echar a Bush, a Cheney y a todos esos de la Casa Blanca! ¿Y qué hace la prensa? ¿Qué coño hace la puta prensa con el mundo hundiéndose? ¡Se lo pone en bandeja! Le ponen el micro en la boca a esos putos paletos de mierda y les hacen soltar que necesitamos un cambio político y que los demócratas tomen el control, cuando no tienen ni puta idea de si los demócratas podrán o no acabar con la crisis, o de qué política económica piensan llevar a cabo. Por eso hay que escuchar los debates, porque hay que enterarse de todo de primera mano. En los tiempos que corren no podemos fiarnos de la prensa.
El conductor dio la última calada al cigarro y tiró la colilla. Tras aclararse la garganta con parsimonia, dijo.
—Para empezar, me parece increíble que pueda hacer semejante alegato pseudofascista alguien que ni siquiera sabe lo que es un chivo expiatorio…
— ¡Sé lo que es un puto chivo expiatorio, niñato de mierda! —Se quejó su acompañante, abriendo desmesuradamente sus ojos saltones, con lo que su aspecto de sapo se acentuó todavía más—. Simplemente no me salía la palabra… ¿Y qué coño quieres decir con lo de “alegato pseudofascista”?
—Está bien, tranquilo… lo que quiero decir es que me resulta curioso. Dices que la gente se traga lo que les dicen los medios de comunicación y que no piensan por sí mismos, ¿pero no se supone que para eso existe el gobierno? ¿Para que la gente no piense? Todos los días oigo a algún cabrón quejándose: “en el curro me tienen explotado”, “han hecho una regulación de plantilla y me han echado a la puta calle”, “las cosas cada día están más caras”… y es lo único que hacen. Nadie sale a manifestarse, ni escribe una protesta, ni organiza algún acto…
—Sí, gracias a Dios no hacen nada de esa basura comunista…
—Será “basura comunista”, pero es hacer algo, joder. La gran mayoría de ciudadanos de este país están quemados y lo único que hacen es esperar por la ridícula idea de que un día cada cuatro años parece que tienen un poquito más de poder de decisión. Les han metido en la cabeza que ahí acaba su cometido, que lo único para lo que valen es para coger un puto voto y meterlo en una pecera, porque durante los próximos cuatro años, hasta que vuelva a ser necesario que hagan el paripé, no tendrán que hacer nada más que quejarse de todas las veces que les dan por el culo, porque en la Casa Blanca ya hay un puñado de hijos de puta con las carteras llenas que se está ocupando de pensar por ellos.
Guardaron silencio durante unos instantes, y el conductor tuvo ganas de dar gracias a Dios por la tranquilidad; pero esta situación no duró mucho. Antes de que pudiera relajarse, su compañero de viaje soltó un sonoro bufido.
— ¡Serás gilipollas! ¡A lo mejor te gustaría estar en Cuba, o en Corea, o en China, donde los ciudadanos de bien como nosotros no tienen ni un jodido respiro, pero a mí no! Es más, ¿sabes qué coño te digo? Que en cuanto acabe este trabajo y reciba mis cincuenta mil, me iré al mismísimo Bellagio y brindaré con una gran copa de champagne francés para dar las gracias por vivir en el puto país de la libertad.
El furioso discurso del copiloto sonó tan vehemente que al conductor no le quedó más remedio que estallar en carcajadas.
— ¿Qué? —Se quejó el aludido con un marcado ceño—. ¿Qué coño te pasa ahora?
—Nada… —Aún reía con ganas, pero logró sobreponerse para añadir—. será mejor que paremos aquí.
No hubo protesta alguna mientras el coche se detenía en medio del desierto y el motor se apagaba. Ya solo se escuchaban los golpes rítmicos que el conductor había decidido ignorar.
Ambos compañeros de viaje bajaron del vehículo y caminaron hasta la parte trasera.
— ¿Cómo crees que estará? —preguntó el tipo de los ojos saltones y los dientes torcidos mientras dirigía rápidas miradas al maletero.
—Supongo que ahora mismo lo averiguaremos.
El portón trasero se abrió con suavidad, y los dos compañeros echaron una ojeada a su interior. Los golpes se oían con más claridad que en ningún otro momento del viaje.
— ¿Quién crees que…?
— ¡Basta ya, joder! “¿Quién será?”, “¿Cómo estará?”… ¡Me tienes frito! ¡Saca la puta pistola!
El disparo mutiló el silencio del desierto.

martes, 24 de mayo de 2011

Hace mucho tiempo, pero aun así en un futuro muy lejano...


No hace mucho que hablé del fenómeno fan, pero hoy lo retomo porque quiero cruzar la línea divisoria y tratar un dilema aún mayor: ¿cuál es la diferencia entre un fan y un friki?

Me confieso seguidor de Star Wars. He visto las seis películas otras tantas veces, y de niño incluso fantaseé con empuñar un sable laser. Y, por cierto, siempre he pensado que Darth Vader es el mejor villano/héroe de la historia.

Sin embargo, el mundo es del grupo de frikis más grande, de la gente que encumbró a un niño hasta el punto de hacerle protagonista de una película biográfica sin haber llegado siquiera a la mayoría de edad. No son pocas las veces en las que he sido tildado de friki por otros que, aunque con unos gustos distintos, son más frikis aún. Esto debe ser lo de la paja en el ojo ajeno y no lo que nos quiere vender Nacho Vidal.

Pero os diré algo:

He tenido sueños de gloria embadurnada en sangre de orco. He imaginado el mundo que se esconde detrás de la pastilla roja. He leido casi todo lo relacionado con un niño gafotas con capa y varita. He conducido a Arthas al abismo y le he rescatado de él. He admirado la tenacidad de Iñigo Montoya. He maldecido a Tim Burton y a Joel Schumacher con cada alabanza a Christopher Nolan. He visto como medio millón de veces a Arnold Schwarzenegger empujando una rueda de molino, y ya ni mencionar la de veces que le he visto vestido de cuero, con gafas de sol y una escopeta en la mano. Y, joder, sí, he plagiado el discurso promocional de "El Nombre del Viento". Soy el dependiente. Tal vez hayas oído hablar de mí.

lunes, 23 de mayo de 2011

Resaca electoral


Los resultados de ayer caben dentro de lo que podía esperarse. Los votos de quienes querían deshacerse del PSOE para utilizarlo como cabeza de turco se confabularon con los de la gente que quería (y quiere) un cambio auténtico y una verdadera democracia, y la situación desembocó en una derrota de los otros partidos (digo esto porque es difícil hablar de victoria del PP teniendo en cuenta lo "carismáticos" que son sus representantes). En todo caso, aunque cambie el logotipo del partido ganador, las cosas siguen prácticamente igual que ayer.

Pero lo dicho, no os dejéis engañar por el resultadismo (que esta vez no tiene nada que ver con Mourinho), porque según ese punto de vista, que alguien despierte de un coma de treinta y cinco años es un fracaso si al día siguiente está aún ingresado y no corriendo el Dakar.

Be water, my friend.

domingo, 22 de mayo de 2011

¡Vota!






Hoy es día de elecciones. Por desgracia, hoy también es día de resaca. 

En todo caso, a raíz de lo ocurrido esta última semana, he decidido no quedarme fuera cuando por fin parece que está pasando algo en este país. Así que me he obligado a arrastrar lo que queda de mi cuerpo hasta las urnas correspondientes y dejar caer un par de papeletas, con más esperanza que convicción.

"Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder."

Abraham Lincoln.

sábado, 21 de mayo de 2011

He visto películas que vosotros no creeríais


He de decir que este blog me conquistó desde la primera entrada que leí. "Ultimátum al cine" es la bitácora en la que Javier Olivares Tolosa despliega esa labor, a veces noble, a veces innoble y a veces Carlos Boyero, pero tan necesaria: la crítica.

Pros de "Ultimátum al cine":

- Las críticas van al grano. Dejando claro que son solo una opinión, desgranan la película en cuestión en sus puntos fuertes y flojos. Como muestra un botón: "La habitación del pánico", del generalmente genial David Fincher.

- No abusa de términos muy habituales en la crítica que se pueden considerar, aunque esto es un lenguaje muy técnico, como una puta sarta de gilipolleces ("sobrevalorado" e "infravalorado", "argumento flojo y predecible (frase prácticamente invariable)" y demás).

- La mayoría son películas bastante conocidas. La cartelera en este país (y en muchos otros) es bastante de superproducciones que dan pasta (lo normal si quieres cine rentable), así que gran parte de las películas criticadas son material que podemos encontrar sin dificultad.

No tan pros de "Ultimátum al cine":

- Un buen material, un contenido ameno y legible, películas conocidas... pero es un lío encontrar una crítica determinada. Hay cierto problema de organización de esos que pueden convertir a un internauta en un suicida.

- Las actualizaciones son muy irregulares. Lo mismo un día te mete tres críticas que se pasa dos semanas sin publicar (la última entrada data del 2 de mayo).

- Y lo normal en todas las críticas: no se está de acuerdo en todo.

De todas formas, "Ultimátum al cine", sin ser Filmaffinity o IMDB, es un interesante blog de crítica cinematográfica que, en un momento dado, te puede salvar una tarde.

jueves, 19 de mayo de 2011

Reveses políticos


El sábado pasado (15.05.11), una serie de manifestaciones se sucedieron en todo el país. Sus participantes no eran afiliados a una etiqueta (llámala "ideología", llámala "partido"), sino gente de variada opinión, cuyo deseo era (y es) una mayor implicación de los ciudadanos en la democracia, una implicación que nos lleve, de una vez por todas, a dejar de pensar que el bipartidismo es la única opción.

En primer lugar, esto llega tarde. Varios siglos tarde. Incluso algún milenio, si nos ponemos tontorrones. No habría sido necesario indignarnos ahora si, cientos de miles de generaciones atrás, las cosas se hubiesen hecho un poco mejor... pero claro, eso es mucho remontarse. De nada sirve pensar en lo que pudo haberse hecho en el pasado.

En todo caso, cada vez es más la gente despierta de varias décadas de desagradable espejismo y deja de significarse como un miembro de algún grupo, o como un afiliado a la causa del "voto útil". Hay (y hacen falta) más partidos, y más opciones, y más salidas.

Una de las iniciativas surgidas de los seguidores de "¡Democracia Real YA!" (que no de la propia organización) es la de preparar una acampada en la Puerta del Sol de Madrid hasta el día 22 de mayo (que no por casualidad coincide con las elecciones municipales y autonómicas). Esta acampada, para ser una movilización prácticamente de improviso, tiene una acogida sorprendente. En Casa PSOE callan como putas (ojo, esto es solo una expresión, nadie está llamando nada a nadie), y en Casa PP asocian el movimiento a la extrema izquierda (WTF?? Cada vez estoy más contento con la veracidad de la que hacen gala los medios...).

Pero la sorpresa llega a las 5:30 de la madrugada del lunes, cuando, al terminar la labor periodística de turno, la Delegación del Gobierno envió a las fuerzas de seguridad para que fueran desalojando, que como broma ya había estado bien, pero que ahora era el turno de los adultos.

Decir algo más sobre la labor policial y los intentos de disolver las protestas por parte de quienes-vosotros-sabéis (no me refiero a Voldemort) sería redundar, así que me limitaré a añadir que espero sinceramente que todo esto no sea en vano, y que de verdad cada vez seamos más los que estamos dispuestos a conseguir un cambio.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Spotify pone barreras a su versión gratuita



Esta imagen expresa bastante bien lo "fundamentadas" que estaban las peticiones por parte de algunos internautas de una alternativa al consumo de material susceptible de ser descargado online.

Spotify es un programa que ha gozado de éxito entre los que defendíamos (y defendemos) a capa y espada el aprovechamiento de las posibilidades que ofrece internet. Sin embargo, ahora que las cuentas gratuítas han visto reducido su consumo de música a través de este programa a diez horas mensuales, y la escucha de una misma canción se ha limitado a cinco veces al mes, la satisfacción inicial se resiente, y la presión para forzar la creación de cuentas de pago se hace notar.

No es muy difícil imaginarse que detrás de esta reducción se encuentra la columna vertebral de la industria discográfica, con un mensaje bien claro: aquí nadie está regalando nada. Escuchamos música gratuíta a cambio de soportar la publicidad y unos límites, pero, si queremos el disco, tendremos que pagar por él (y yo que me alegro si esto sucede en mi tienda).

Se llama libre mercado, y aquí nadie se está inventando nada, ni los que lloran ni los que maman. ¿Pero qué pasa si las reglas del juego ya no son "un chollo"? ¿Qué sucede cuando los que maman deberían estar llorando, y los que lloran son los que han estado mamando siempre? Esta es la típica pregunta que solo puede responder una empresa gestora de la propiedad intelectual.

martes, 17 de mayo de 2011

Típico desayuno navideño



Teniendo en cuenta la época del año en la que nos encontramos, este recuerdo no viene muy a cuento, pero qué le voy a hacer, las manifestaciones del pasado son muy arbitrarias.

Durante mi infancia y parte de mi adolescencia en un colegio de curas, el último día del primer trimestre (que daba pie a las vacaciones de Navidad) era un acontecimiento peculiar. Las clases comenzaban una hora más tarde, y las únicas actividades en todo el día eran el Festival de Navidad, consistente en las actuaciones de cada clase, interpretando alguna revisitación de villancicos populares con baile incluido (unos pocos conseguimos salir de nuestra ceguera infantil y darnos cuenta de que las adaptaciones nada tenían que ver con las composiciones de Bob Dylan, y calificar los bailes como diametralmente opuestos al de los zombies de "Thriller" era un afortunado eufemismo), y la entrega de notas.

Con el paso del tiempo, mis amigos y yo incorporamos una nueva tradición. Una hora antes de tener que ir a clase, nos reuníamos en un bar y desayunábamos, mientras hacíamos balance de los exámenes que habíamos hecho y las notas que estaban por llegar.

Estos desayunos no tendrían más trascendencia de no ser porque venían acompañados de una ronda de chupitos de dimensiones importantes, ronda que nos proporcionaba varias ventajas:

1- Una ligera sensación de alegría que nos acompañaba durante toda la mañana.

2- La reducción de nuestras inhibiciones a la hora de tener que enfrentarnos a nuestro tradicional ridículo navideño.

3- Una atenuación de la pesadumbre a la hora de recibir los suspensos, o una intensificación de la alegría al recibir los aprobados (curiosamente, a medida que se producían los desayunos, la primera opción se imponía cada vez más sobre la segunda).

Fuera como fuese, los desayunos navideños son uno de mis recuerdos más preciados de mi etapa como estudiante de secundaria... ¡Bendita inocencia!

lunes, 16 de mayo de 2011

Technical difficulties



Hace un par de días (creo que ya son cuatro, pero no vamos a pegarnos por un quitame allá esas cuarenta y ocho horas), me ví obligado, al igual que muchos otros compañeros bloggeros, a tomarme unas vacaciones forzosas.

Junto con esta incapacidad para acceder a mi blog, vino la desaparición de todo el contenido posterior al once de mayo. Entre dicho contenido se encontraba mi entrada del terremoto de Lorca (ya repuesta) y varios comentarios (esos están, por lo visto, perdidos para siempre, por lo que aprovecho para comunicárselo a sus autores y añadir que no es que los haya borrado porque me caigan mal).

Ese mismo día, Google pidió disculpas por las dificultades técnicas y aseguró que pronto todo volvería a la normalidad. Como podéis ver, así ha sido... más o menos.

Y, ya que os cuento todo esto, aprovecho para pedir yo también disculpas por mi ausencia, y añado que si hay un día que no actualice, es que algo ha pasado (pero recordad no llamar a la policía a no ser que pase un día sin twittear nada).

Un saludo.

jueves, 12 de mayo de 2011

Terremoto de magnitud 5,1 en la escala Ritcher en Lorca (Murcia)


El vídeo ha sido grabado por uno de los vecinos (no se sabe si el videoaficionado empuñaba su cámara durante el terremoto o si es que tiene el pulso como para robar panderetas).

Hasta ahora, las cifras son de nueve muertos y casi trescientos heridos.

Un fuerte abrazo para la gente de Lorca. Espero que no tardéis en superar este revés.

miércoles, 11 de mayo de 2011

El fenómeno "fan"



Según Wikipedia, la sacrosanta madre de toda la sabiduría terrenal, un fan es esto: "Un fan —también llamado aficionado o seguidor— es una persona que siente gusto y entusiasmo por algo."

Sin embargo, dediquemos unos instantes a pensar en esto: ¿engloba esta descripción el comportamiento "fan", tan conocido ya por todos? ¿Dónde está el límite, la frontera que separa el "gusto y entusiasmo por algo" y una obsesión tan peligrosa para el propio fan como para la gente que le rodea?

La niña defensora de Justin Bieber, el chico (o chica) "Leave Britney alone!!", las suicidas fans hispanas de los Jonas Brothers... ¿o era de los Back Street Boys?... Bueno, da igual, lo importante es que son ejemplos bastante claros de los peligros que entraña un fanático común (sí, por desgracia es común).

De todas formas, el estrellato es cíclico. Un simple estudio de mercado, pero mega-masificado. Quienes lo fliparon en su día con los Hanson y los Take That! hoy en día miran atrás y piensan "¡Qué gilipollas era!"; los amantes de los Back Street Boys hoy se rascan la cabeza mientras tratan de buscar alguna razón que explique su comportamiento pasado y tenga efectos paliativos sobre su vergüenza...

Si algo nos ha dicho la experiencia, es que habrá más Hansons, más Justin Biebers, más Jonas Brothers, y más jóvenes que se dividirán entre los amantes extremos y los detractores acérrimos de estos fenómenos de masas que están por llegar. El fenómeno "fan" se ha convertido en una especie de varicela: todos la pasamos en alguna ocasión, y puede dejar marcas (tatuajes, camisetas... y vídeos).

martes, 10 de mayo de 2011

Cuando el sexo era un secreto...



Durante mi niñez tardía o preadolescencia (en torno a sexto de primaria), se puso de moda ir al kiosco del barrio y robar revistas porno.

En aquella época, los "guays" de la clase (eran "los guays" a pesar de que eran incapaces de discernir entre una revista asquerosa, cuyas protagonistas probablemente serían jóvenes en un estado de precariedad forzadas por mafiosos sin escrúpulos, y un puto Playboy) aprovechaban que las revistas estaban expuestas en el escaparate y, aprovechando una distracción del kiosquero, daban un tirón y salían corriendo.

El caso es que aquellas revistas provocaban en mi persona una turbación que nada tenía que ver con el despertar de los placeres onanistas, sino más bien con un sentimiento de rechazo (quizás tenía que ver el hecho de que, para ver las revistas sin que nos pillase algún profesor, media docena de críos sudorosos nos metíamos en un baño invadido por un persistente olor a mierda).

Este sentimiento no se limitaba a la contemplación de dichas revistas. Hasta que no pasaron unos años, ver una película porno en compañía de mis amigos no podía incomodarme más.

Pero, por si no fuera un simple caso de asociación mental (que podía no serlo, ya que, como he dicho antes, los Playboys encerraban un irresistible atractivo), lanzo al aire la siguiente pregunta, para que la conteste quien quiera: ¿es normal que (hasta que "las actividades manuales" se vuelven inevitables) el porno provoque este efecto?

lunes, 9 de mayo de 2011

Las aventuras de Don Estúpido



Hoy, San Google nos recuerda el cumpleaños del autor e ilustrador de libros infantiles Roger Hargreaves.

Mentiría si dijese que estoy al tanto de la obra de este señor (conocida con el curioso nombre de "Los Señordones"), pero quiero destacar un personaje que me ha llamado la atención durante mi escueta búsqueda: Mr. Silly (Don Estúpido).

En fin, sacad vuestras propias conclusiones, pero yo, ahora que he descubierto la existencia de este personaje, no puedo dejar de presentar mis respetos a su fallecido creador. ¡Feliz cumpleaños, Roger Hargreaves!

domingo, 8 de mayo de 2011

Sundayspotting



Elige beber. Elige levantarte a mediodía con resaca. Elige tomarte un Ibuprofeno. Elige vomitar porque cada centímetro cuadrado de tu piel huele a alcohol de garrafón. Elige volverte a la cama. Elige beberte dos litros de agua. Elige gemir, maldecir y decidir no volver a beber nunca más. Elige una ducha. Elige que hasta un trago de Coca-cola te sepa a whisky. Elige tener que asistir a una comida familiar. Elige comer lo que cocine tu abuela. Elige fabada, cocido, paella o cinco cazos de lentejas con chorizo. Elige intentar no echar la pota en plena mesa. Elige que toda tu familia crea que eres un tipo soso y huraño, más seco que el hermano de tu abuelo el día de su funeral. Elige el domingo.

"Dentro de mil años no habrá tíos ni tías, solo gilipollas."

Mark Renton (Ewan McGregor), Trainspotting.

sábado, 7 de mayo de 2011

Fauna autóctona de la ribera del río Tinto


Desde tiempos inmemoriales (desde que tengo internet en casa), he estado haciendo periódicas excursiones al río Tinto, con mis botas de agua encasquetadas en... los pies, para observar en silencio el comportamiento de la fauna autóctona.

Allí, entre cangrejos y carpas contaminadas a causa de la central nuclear que linda con el cauce de dicho río (pues no se llama río Tinto precisamente por la calidad de la vid que riegan sus aguas), se encuentra una incombustible fábrica de historias.

"El peor blog a esta orilla del  río Tinto" es el tapiz donde Grincrispi (su orgulloso creador, supongo. A mis lectores habituales (si es que tengo alguno (sí, meto paréntesis en paréntesis... en paréntesis)) les sonará porque a veces honra mi humilde weblog con su visita) teje impecables relatos de tono surrealista (que, en realidad, es el estilo artístico más acercado a la realidad... valga el oxímoron) que harán las delicias de niños y grandes. Si algún seguidor de Eduardo Mendoza lee esto, he de decirle que el estilo de Grincrispi es muy similar a la versión humorística del escritor barcelonés.

Como aspecto negativo, se toma su tiempo para actualizar, pero la espera suele merecer la pena.

En conclusión, a veces los títulos de los blogs son engañosos. Aunque se haga llamar "El peor blog a esta orilla del río Tinto", no me cansaré de recomendarlo.

P.D.: ¡Ah!... ¿Que queréis visitarlo?... ¿En serio?... Bueno, allá vosotros.

P.D.2: ¡Ah, sí! ¡La dirección! Podéis llegar hasta el blog en cuestión haciendo click sobre la imagen que encabeza este breve comunicado.

P.D.3: ¡Hala, hala! ¡Iros, iros!

viernes, 6 de mayo de 2011

Cinco cosas que he aprendido esta semana


Lunes:
Por lo visto, demuestra una gran ética periodística dar una de las noticias más trascendentes de la década como si fuese un rumor de verdulería.

Martes:
La gente es muy madura, tiene los pies en la tierra y no está deseando tener algo a lo que aferrarse para no tener que aceptar ni el más mínimo contratiempo. Que un entrenador de fútbol eche la culpa a factores externos (careciendo de pruebas para sustentar sus acusaciones) para no asumir una derrota puede ser hasta comprensible, teniendo en cuenta que, según la posible magnitud de su sueldo, que piensen en él como en alguien derrotado no es muy conveniente; pero parece ser que todos los aficionados de dicho club también pueden hacer las mismas afirmaciones como si les fuera la vida en ello (y de forma mucho menos "políticamente correcta" incluso) así porque sí.

Miércoles:
Reaprendiendo lo aprendido el lunes: no solo es aceptable dar una de las noticias más trascendentes de la década como si fuese un rumor de verdulería, sino que además convertir los telediarios en programas amarillistas cargados de cebos sobre detalles inciertos y de dudosa credibilidad es algo que demuestra un rigor excelsior (o eso diría Stan Lee).

Jueves:
Física o Química no es una bazofia, sino un referente generacional de la actualidad con realistas ejemplos de sucesos habituales en un instituto, con una trama de gran profundidad y significado social, con guiones planificados al milímetro, y cuyos cámaras elaboran planos que no hacen a uno pensar si serán en realidad simios lobotomizados o si es que les obligarán a cargar con sus instrumentos de trabajo durante horas...

Viernes:
Hay noticias más importantes que otras. Por ejemplo, la beatificación del anterior Papa y la boda de los ahora duques de Cambridge pueden llegar a eclipsar, por su evidente trascendencia, asuntos como la situación de Japón (que, como dice Javier Cansado, no es que se haya solucionado, sino que los medios han decidido directamente pasar del tema... tampoco es plan de aburrir a la audiencia) o las revueltas de Oriente próximo y diversas zonas de África.

jueves, 5 de mayo de 2011

Osama bin Laden: Crónica de una muerte MUY anunciada



Y muy conveniente, cabe añadir.

Puede que si os hablo de Usāma bin Muhammad bin `Awad bin Lādin no sepáis a quien me refiero, pero si habéis andado un poco listos al ver la imagen que ilustra este artículo, os imaginaréis (y acertaréis) que se trata del auténtico nombre de Osama bin Laden, el terrorista más conocido de la historia.

Él mismo se ha reivindicado, a través de su organización, Al-Qaeda, como responsable de numerosos atentados, entre los que destaca el brutal derribo de los dos idénticos edificios del World Trade Center, el 11 de septiembre de 2001.

Estos detalles son los que todos sabemos, ¿pero qué es lo que se conoce en realidad de bin Laden? Pues la respuesta es simple: muy poco. Exactamente lo que se ha querido desvelar por parte de medios de comunicación y jefes de prensa de distintos gobiernos (destacando el de EEUU). A pesar de todo, algunos datos muy esclarecedores han logrado escapar del cerco formado por la seguridad nacional.

Y ahora diré la noticia que ya conoce todo el mundo: durante la madrugada del 2 de mayo de 2011 se llevó a cabo la Operación Gerónimo, cuyo objetivo era asesinar (no capturar con vida) a bin Laden, con resultado supuestamente satisfactorio. Al parecer, el terrorista estaba oculto en una mansión blindada en Abbottabad, Pakistán. Durante la operación, fallecieron otras cuatro personas más: tres hombres (entre ellos dos de sus hijos) y una mujer.

Al conocerse la noticia, no tardaron en surgir voces que hablaban de bulo y conspiración. Bin Laden siempre ha sido una persona tratada con gran celo por los medios, y a cuyo alrededor ha surgido una espesa rumorología relacionada con máquinas de diálisis, montañas repletas de cuevas y un montón de fechas de su supuesto fallecimiento. Ese amplio número de voces, víctimas de un forzado desconocimiento, exigían respuestas a todas las preguntas que surgían sobre un acontecimiento de tal calibre y, a la vez, de seguimiento tan vago.

¿Y cómo se han escrito estas páginas de la historia? Con un montón de borrones. Borrones como el que marca el origen de Al-Qaeda: el entrenamiento de bin Laden por parte de la CIA durante los años 80, y la colaboración americana con grupos afganos que se mostraban contrarios a la URSS. Borrones como la obtención de datos sobre el paradero del terrorista: la tortura sistemática y reiterada en lugares que son verdaderos puntos negros de la opinión pública. Horrores negados a la prensa, justificados de forma bastante hipócrita como "el trabajo sucio por el bien común". Borrones como el resultado: bin Laden ha muerto, pero solo tenemos la palabra de los presentadores de informativos, porque no hay cuerpo, ni paradero conocido, ni nada a lo que poder aferrarse.

Este capítulo de lo que el gobierno estadounidense ha llamado "guerra contra el terror", una guerra contra el terror orquestada por ellos mismos, deja una estela de preguntas que probablemente nunca reciban respuesta:

¿Cuántos atentados quedan por confirmar? ¿Cuántas pruebas faltan por mostrar? ¿Por qué era tan vital ganar una Guerra Fría ya moribunda que no solo valía la pena crear otro enemigo, sino que además era un riesgo asumible entrenar a dicho enemigo y darle las armas de las que ha gozado desde entonces? ¿Por qué ahora y no en el año 2000, o en el 2004, o en el 2008, años en los que tuvieron lugar las tres últimas elecciones a la presidencia del gobierno de los EEUU? ¿Por qué no se considera terrorismo torturar para sonsacar información y llevar a cabo una operación militar con el único objetivo de matar? ¿Por qué tirar un cadáver al mar y luego ponerse a buscarlo? ¿Por qué hay que fiarse de la palabra de la prensa y el gobierno estadounidense, cuando han demostrado tantas veces que no son de fiar? ¿Por qué se ha estado utilizando una amenaza para la vida de miles de personas como herramienta política durante toda una década? ¿Por qué antes era tan conveniente el terror y ahora no lo es? ¿Por qué se desvela que hay pruebas gráficas de lo ocurrido, pero se nos niega su visión?

Una noticia muy conveniente, esta crónica de una muerte muy anunciada.

miércoles, 4 de mayo de 2011

In Rainbows, o cómo cerrar la boca a los cazadores de piratas



Algunos de los lectores con más memoria sabréis que soy dependiente (¿a que no os lo esperábais?), por lo que la venta de discos, sobre todo si es en mi tienda, me favorece bastante. Sin embargo (y a pesar de que he hablado en alguna ocasión de cierta conducta irresponsable a la hora de hacer descargas), soy bastante contrario al criterio que han formado en concubinato la Ministra de Cultura, gran cantidad de miembros de la industria "cultural", cierta empresa de "protección de derechos" de cuyo nombre no quiero acordarme, y prácticamente todas las distribuidoras.

¿Para qué seguir anclados en un sistema obsoleto? ¿Por qué no participar todos en la gran orgía de internet (esto no tiene nada que ver con ver porno)? ¿Por qué no abrirnos la cabeza y darnos un festín con nuestros sesos (metafóricamente hablando)?

Esto es precisamente lo que hizo Radiohead hace ya entre tres y cuatro años. Además de lanzar su (entonces) nuevo disco, In Rainbows, en formato físico, lo distribuyeron de forma alternativa por su página web, dando la opción a su público de descargar el material a cambio del precio que cada uno creyera conveniente (incluyendo la posibilidad de hacer la descarga de forma gratuíta).

Apenas unos días después de que se conociese el éxito en ventas del álbum, los Smashing Pumpkins hacían exactamente lo mismo.

¿Qué demuestra esto? Que si los autores distribuyesen por su propia cuenta el material que crean, probablemente tendrían más beneficios y no se afiliarían casi en masa a la causa anti-pirata. Y si, además, decidiesen distribuirlo en la tienda de mi tío, sucedería lo mismo conmigo (yo solo lo dejo caer).

P.D.: In Rainbows es una grata sorpresa. No está a la altura de Ok-Computer en cuanto a calidad, pero sí en cuanto a rareza. No sé si es que se les quedó atascado el reverb o qué... En todo caso, tiene temas muy destacables, como House of Cards o Weird Fishes/Arpeggi.

martes, 3 de mayo de 2011

Efectivamente, no tengo palabra...


Recuerdo que, cuando era pequeño, los clásicos eran todo un acontecimiento. Dos rivales históricos (a veces más por causas políticas que por rivalidad deportiva en sí misma) se veían las caras y, a pesar de la tensión, procuraban ofrecer un espectáculo digno.

Este no es el Madrid del que mi padre (así como muchos otros aficionados merengues) se enamoró. Éste no es el Madrid del señorío, de la excelencia deportiva, de la dignidad.

Y no sé ya si la dureza de unos ha provocado la exageración de otros o no, ni si sigue habiendo intención de polemizar aún más la situación, de intentar empañar una victoria y dejar de lado el fútbol; pero lo que sí sé es que hoy, a las ocho y media, aficionados al fútbol de todas partes del mundo exigimos, de una vez, el partido que nos merecemos.

Y, pase lo que pase, yo no vuelvo a hablar de fútbol... o sí.

lunes, 2 de mayo de 2011

¿Para cuando un premio a la estupidez?


(foto extraída de... ¿sabéis que os digo? Con hacer click sobre ella iréis a parar a su lugar de origen.)

Lo digo en serio: un premio con su entrega, con su bonificación en metálico (poca, que bastantes imbéciles mantienen ya nuestras carteras... ahora que lo pienso, a lo mejor sería más acertada una penalización en metálico) y su repercusión en los medios. Porque lo merecen. Porque lo buscan. ¡Y qué coño! Porque lo disfrutan.

¿Se os ocurre alguien a quien quisierais nominar a un premio así? ¡Pues no dudéis en dejar un comentario en esta entrada indicando vuestro candidato!

¡Amigo, ama a tu tonto... digo... a tu prójimo!

domingo, 1 de mayo de 2011